QUE LA VERDAD GUÍE NUESTROS PASOS...

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

 żEsta doctrina es de Dios...? ...o yo hablo por mi cuenta.

 
                     

 

  EXPERIENCIA DE VIDA

  LAS OBRAS SON EL CRITERIO

  CONDICIÓN PARA LA VERDAD 

 

                     
 

 
 
 
 
 
 

El criterio para distinguir la verdad de su doctrina está en el hombre mismo, y a él se remite Jesús. 

 

 

La luz de los discípulos en la que Dios resplandece son las obras a favor de los hombres. 

 

 

Aparece de nuevo lo que es la verdad: la evidencia de la vida experimentada. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  EL OBSTÁCULO

  żPELIGRO DE SUBJETIVISMO?

 ...NO POR TESTIMONIO AJENO  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al no estar interesados en el bien del hombre, no pueden aceptar la actividad liberadora de Jesús. 

 En el fondo son siempre las obras el criterio de verdad. 

 

 

 

 EL no se impone, cada uno tiene que encontrar la certeza.

       
                     
       SON LAS OBRAS LAS QUE ME ACREDITAN       SON ELLOS... LOS QUE CONDENAN A JESÚS  
    Jesús, para acreditar su misión, propone únicamente el testimonio de sus obras.       Lo que ellos enseńan y sostienen es, por tanto, una traición a la revelación de Dios.      
 

 

 
 
 
 
   EL PRESUPUESTO PARA LA FE: ESTAR DE PARTE DEL HOMBRE
    Dios es el creador de vida y está lleno de amor al hombre. 
 
 
 
 
 
 
 
 

VOLVER

 

VOLVER

Vamos a comentar algunos versículos de los Evangelios de San Juan y San Mateo para poder discernir que hay de verdad en la doctrina que muchas veces escuchamos en tantos medios de comunicación social o leemos en libros y revistas. Veremos cual es el criterio que propone Jesús para comprobar si la "doctrina" es verdadera o falsa. Comprobaremos como el convencimiento es personal, no vale el testimonio ajeno y, mucho menos, las imposiciones externas de tantas normas como habitualmente intentan someternos.
La "vida" es al mismo tiempo la luz del hombre (Jn 1,4), es decir, la verdad que guía sus pasos.. Con esta afirmación, que hace el Evangelio de San Juan al principio de su obra, pone como norma de verdad la plenitud de vida contenida en el proyecto creador y que va a manifestarse en Jesús, "el proyecto" realizado. El concepto de verdad, en Juan no es, por tanto, el de los griegos, que se refiere a un concepto intelectual; la experiencia de vida, en cuanto consciente y de algún modo formulable, constituye la verdad para el hombre.

De los libros ( EL EVANGELIO DE JUAN y La UTOPIA DE JESUS) Juan Mateos y J. Barreto. Ed. Cristiandad y El Almendro