Acto 1 Previo
Una panorámica del cielo estrellado. Hay algunas nubes y la luna llena resplandece.
Texto en la pantalla: Tres meses después
Vemos el globo del mundo encima del Daily Planet girando sobre varios edificios en el fondo. Flotamos sobre él unos segundos y luego nos precipitamos por el lateral del edificio hacia la calle y una figura que camina por la acera. Se escucha música a todo volumen y el sonido de los coches y la gente, y entonces descubrimos que la figura no es otro que Clark Kent. Lleva una camisa negra, una chaqueta y unos vaqueros y camina por la acera pavoneándose y dejando adivinar una sonrisa peligrosa en su cara. Aprieta el puño derecho durante un momento y el anillo de kryptonita roja brilla en su dedo.
Se detiene en el exterior de un concesionario de coches llamado Metropolis Luxury Auto. A través del cristal vemos un deportivo gris y brillante girando sobre una plataforma rotatoria. Clark se acerca al cristal y mira al coche ávidamente.
Corte a Clark rompiendo con el puño varios cajeros automáticos en el Banco de Metrópolis. Introduce puñados de billetes dentro de una bolsa de cuero. A su lado podemos ver toda una fila de cajeros destrozados y el suelo está lleno de dinero. Clark sonríe, introduce algunos billetes más en la bolsa y cierra la cremallera.
Corte al interior del Metropolis Luxury Auto. Clark se acerca al deportivo y pasa la mano por el alerón. Una vendedora rubia y muy sexi se aproxima.
Clark: Me gusta este coche, ¿cuánto cuesta?
Mujer: Si necesitas preguntar es que no puedes permitírtelo.
Clark: (Sin dejar de mirar el coche) Prueba.
Mujer: $240,000.
Clark: (Silba y abre la cremallera de la bolsa de cuero) Esto debe bastar.
La mujer mira la bolsa conmocionada.
Clark: Permítame dar una vuelta de prueba.
Ella mira a Clark a los ojos y sonríe.
Corte a una página del Inquisidor de Metrópolis en el suelo. Hay una foto de Lex y el titular dice "Lex muerto. Se suspende la búsqueda. Funeral el viernes". El convertible gris se detiene con un chirrido con la rueda derecha justo encima de la foto, y Clark y la mujer salen del coche. Se encuentran en el exterior de un club nocturno. Clark la coge de la mano y atraviesan la multitud de gente que está esperando. El aparcacoches de acerca a
ellos.
Aparcacoches: Bonito carro, Kal.
Clark: ¿Te gusta? Es tuyo. (Le lanza las llaves del coche y se dirige hacia la puerta del club)
Quédatelo.
El aparcacoches le mira alejarse con los ojos muy abiertos y una sonrisa de
asombro.
Corte a Clark guiando a la mujer a través del club entre una masa de gente bailando, luces que parpadean y música de baile a todo volumen. Un cartel colgado encima del bar dice Atlantis, el nombre del club. Clark y la mujer se sientan en el bar uno junto a
otro.
Mujer: Así que Kal, ¿de dónde eres?
Clark: De algún sitio que estoy intentando olvidar.
Mujer: (Se acerca a él flirteando) Yo también.
Se inclina y le besa. Se besan con avidez durante varios segundos mientras ella le acaricia el pecho. Cuando se separan ella se da cuenta de que el cuello de la camisa de Clark está abierto y se ve la parte superior del símbolo kriptoniano que tiene en el
pecho.
Mujer: ¿Qué es eso?
Clark: Una marca de nacimiento.
Mujer: (Acariciándole el pecho) Ooh, es un poco grande para ser una marca de
nacimiento.
Clark: (La coge violentamente del brazo) No la toques.
Mujer: ¡Oh! Eso ha dolido, bestia.
Se aleja y el camarero la observa desde detrás de la barra.
Camarero: ¿Qué pasa, Kal? Todas las noches llegas aquí con una chica guapa pero siempre te marchas con las manos vacías. ¿Eres un monje o algo
parecido?
Clark: ¿Qué sentido tiene empezar algo que va a terminar mal?
Clark deja un billete de 100 dólares sobre el mostrador.
Corte a la calle en el exterior del Atlantis. Clark se aleja caminando y de repente se dobla de dolor, jadeando y agarrándose el pecho. Consigue atravesar la calle y se tambalea hasta una cabina de teléfonos, apoyándose contra los cristales a medida que el dolor se
intensifica.
Se rompe la camisa y el símbolo kriptoniano brilla con un tono rojo,
quemándole.
Clark: ¡Aaah! ¡Aaaah!
Se desploma en el suelo de la cabina y se quita el anillo de kriptonita roja. El símbolo deja de brillar y el dolor desaparece. Clark levanta la mirada hacia el
teléfono.
Corte a un teléfono sonando sobre una mesa. Martha contesta.
Martha: ¿Diga?
Clark sujeta el auricular contra su oído, respirando suavemente.
Martha: (Con suavidad y esperanza) Clark. ¿Eres tú?
Clark sigue respirando, y una mirada de angustia cruza su rostro cuando escucha la voz de su madre.
Martha: Por favor, vuelve a casa.
Clark sigue al teléfono unos segundos más y luego cuelga de repente, al borde de las lágrimas.
Martha cuelga también.
Clark se vuelve y se pone de nuevo el anillo. Sus venas se hinchan de un color rojo a lo largo del brazo y cierra el puño delante de su cara. Cierra los ojos con fuerza y suspira de alivio cuando el anillo empieza a hacer efecto. Abre los ojos y estos también brillan con un tono rojo.
[Créditos de apertura]
Acto 1 Escena 1
Panorámica del cielo de Metrópolis. Es de día. Vemos docenas de rascacielos y el Daily Planet justo en el centro.
Corte a un hombre dentro del banco. Lleva una máscara a medio camino entre un payaso y un demonio
Hombre: Todo el mundo al suelo. ¡Ahora!
La gente jadea y grita mientras se tiran al suelo. Hay más hombres con máscaras parecidas gritando y apuntando a la gente con grandes pistolas. Otro de los ladrones introduce grandes fajos de billetes en una bolsa.
Corte a un helicóptero de la policía.
Hombre: (A alguien que está en el suelo) ¡Quieto ahí! ¡Boca a bajo! ¡Contra el suelo!
Un guardia de seguridad se acerca a uno de los ladrones desde detrás, tratando de sorprenderle. El ladrón se vuelve y abre fuego sobre el guardia. Una mujer grita y se agacha, protegiéndose la cabeza.
Un hombre subido en una moto y llevando un pasamontañas atraviesa los cristales del banco. Se detiene y golpea a uno de los ladrones, y entonces vemos el anillo de kriptonita roja brillando en su mano. Se baja de la motocicleta y entonces podemos ver sus ojos, confirmando que se trata de Clark.
Ladrón: ¡Disparad a ese bastardo!
Otro de lo ladrones abre fuego repetidamente sobre Clark. A cámara lenta vemos cómo Clark evita las balas o las coge con las manos. De pronto aparece detrás del ladrón y le da un golpecito en el hombro. El ladrón se vuelve.
Clark: Dedícate a hacer animalitos con globos.
Clark abre el puño y varias balas caen al suelo, luego agarra al ladrón y lo lanza al otro lado de la habitación. Clark se acerca hasta el ladrón que tiene la bolsa de dinero y a pesar de que este le dispara sin cesar él no se detiene. Agarra al ladrón del cuello.
Clark: Lo siento, Krusty. Yo vi el banco primero.
Clark le levanta del escritorio y le lanza al suelo.
En el exterior se agrupan los oficiales de las fuerzas especiales, apuntando al banco con sus pistolas.
Clark coge la bolsa de dinero y se dirige hacia la puerta. Uno de los ladrones se quita la máscara y revela un tatuaje en uno de los lados de la cara. Mira a Clark completamente asombrado.
El helicóptero de la policía se acerca al banco y los oficiales siguen apuntando con sus pistolas. Clark sale tranquilamente y se vuelve, mirando todo el despliegue. Se escuchan voces a través de los megáfonos.
Mujer: ¡Póngase de rodillas!
Hombre: Las manos en alto.
Un oficial, Maggie Sawyer, grita a través de su megáfono.
Maggie: Suelte la bolsa. Este es el último aviso.
Clark mete la mano en la chaqueta y todos los oficiales empiezan a disparar. Clark se queda quieto mientras las balas le rebotan, sus ojos se vuelven rojos y enfoca la vista en uno de los coches de policía. El coche explota, salta por los aires y todos los policías caen al suelo.
Maggie se pone de pie y avanza empuñando la pistola. En el suelo encuentra el pasamontañas de Clark y cuando lo recoge se da cuenta de que está lleno de agujeros de bala.
Corte a Clark entrando a super-velocidad en un callejón. Se para y una gran sonrisa de satisfacción cruza su cara.
Acto 1 Escena 2
Granja de los Kent, de noche. Pete está hablando en la cocina con Jonathan y Martha. Jonathan tiene un recorte del Daily Planet y en el titular podemos leer "El Enmascarado continua aterrorizando Metrópolis"
Pete: Sus delitos son cada vez mayores.
Martha: No podemos estar seguros de que se trate de Clark.
Pete:: Miren, sé que no quieren creerlo pero... es él. ¿Qué vamos a hacer?
Jonathan contempla la foto de Maggie Sawyer apuntando con su pistola la figura enmascarada de Clark.
Martha: Realmente no hay nada...
Jonathan: (A Pete) Sí, sube a la camioneta. Voy a buscar mi abrigo.
Jonathan abandona la habitación y Pete hace gesto de seguirle, pero Martha le detiene y es ella quien va a buscarle.
Martha: ¿Adónde vas?
Jonathan: Voy atraerle de vuelta.
Martha: Sabe cómo le afecta la kriptonita roja y puede quitarse el anillo cuando quiera.
Jonathan: Martha, no lo sé.
Martha: Jonathan, la llamada telefónica es un primer paso.
Jonathan: No puedo quedarme aquí sentado sin hacer nada.
Martha: Bueno, y suponiendo que le encuentres, ¿cómo piensas traerle de vuelta? Han pasado tres meses y no hemos dejado de buscarle ni un solo segundo. Lo denunciamos a personas desaparecidas y hemos hecho todo cuanto estaba en nuestra mano.
Jonathan: Martha...
Martha: (En voz alta) Lo cierto es que Clark no quiere que lo encontremos. (Más bajo y sujetando a Jonathan por los hombros) Volverá a casa cuando esté preparado. Tenemos que tener fe, ¿de acuerdo?
Jonathan: (Susurrando) Sí.
Acto 1 Escena 3
Lana está trabajando en el Talon. Lleva una bandeja con varios cafés a una de las mesas cuando entra Chloe.
Chloe: Hey. No te he visto en una semana. Me preguntaba si todavía vivimos bajo el mismo techo.
Lana: Estoy muy ocupada aquí. Tu padre de dijo que te pasas las tardes enteras en el Daily Planet.
Lana deja los cafés en una mesa.
Chloe: Sí, mi editor considera más importante recoger su ropa de la tintorería que reunirse personalmente con su columnista más joven. Pensé que a lo mejor podríamos almorzar juntas.
Lana: No puedo. Ahora que Lex ha desaparecido el Talon está en manos de los contables de LuthorCorp, que no tienen el más mínimo interés en una cafetería en Smallville.
Chloe: Vale. Bueno, si necesitas que alguien te lleve al funeral de Lex ya sabes que puedes contar conmigo como chófer y soporte moral.
Lana: Gracias, pero voy a ir con los Kent.
Chloe: ¿Has tenido alguna noticia de Clark?
Lana: (Niega con la cabeza) Estaba pensando en pasar unos días en Metrópolis con Nell. Me siento culpable por no haber dedicado más tiempo a buscarle
Chloe: No se ha perdido, Lana.
Lana: Puede que tú te hayas olvidado de él, pero yo no voy a perder las esperanzas.
Chloe: Clark se fue. Era perfectamente consciente de que estaba abandonando a sus amigos, a su familia y a la chica que decía amar.
Lana se acerca al bar, dolida. Chloe la sigue.
Chloe: Lana, sé que hemos tenido nuestros problemas por lo que pasó, y podemos seguir evitándonos la una a la otra como hemos hecho todo el verano, pero la verdad es que estoy preocupada por ti.
Lana: Soy la última persona de quien tienes que preocuparte.
Chloe: Seguir pensando en Clark sólo te conducirá a la miseria personal. Créeme, yo escribí el libro. Tienes que seguir adelante, lo mismo que ha hecho él.
Lana: No me lo creo. Pienso que está esperando a que sea la persona indicada quien le encuentre.
Lana se aleja y Chloe la observa preocupada.
Acto 1 Escena 4
Vemos un bloque de apartamentos en Metrópolis. Es de día, pero Clark está durmiendo entre sábanas de raso. No lleva camisa y el símbolo se aprecia claramente en su pecho.
Dos hombre entran en la habitación. Uno de ellos es el ladrón que se quitó la máscara en el atraco al banco. Los dos apuntan a Clark con sendas pistolas y disparan incesantemente durante varios segundos, haciendo volar las plumas del edredón por todo el cuarto. Dejan de disparar y al ver que nada se mueve en la cama se acercan con cuidado. El hombre del tatuaje inspecciona las sábanas con la pistola.
De repente Clark aparta las sábanas y agarra a ambos hombres por el cuello, lanzándoles hasta el otro lado de la habitación. Se pone de pie y juega con el anillo.
Clark: ¿Quién os envía?
Un tipo muy elegante de mediana edad y con el pelo blanco, Morgan Edge, da un paso al frente. Lleva gafas y una ropa muy cara.
Morgan: Yo. Morgan Edge.
Morgan ofrece su mano a Clark, pero él se limita a volverse y ponerse una camiseta.
Morgan: Esa es toda una cicatriz. ¿Cómo te la hiciste?
Clark: Mi padre era un verdadero bastardo. ¿Qué quiere?
Clark se sienta en un sofá.
Morgan: Primero vienes a mi club presumiendo de tener dinero y luego interrumpes a mis chicos en el banco. No creo que se trate de una coincidencia.
Clark: (Riendo) ¿Esos payasos? ¿Trabajan para usted?
Morgan: Te has creado toda una reputación. Yo planeé esta prueba para poder comprobar con mis propios ojos si eras un hombre o un mito, y por lo que veo eres las dos
cosas.
Clark: Bueno, me alegro de haber aclarado sus dudas... Sr. Edge.
Morgan: Tengo una oferta de trabajo para ti.
Clark: Gracias, pero ahora mismo no estoy buscando un trabajo. Y me gusta volar solo.
Morgan: (Se sienta) No importa cuántas balas seas capaz de evitar, Kal, tú todavía eres un niño y yo soy el mayor jefe del crimen en Metrópolis.
Clark: Bueno, supongo que entonces puede permitirse alguien mejor.
Mira a los dos hombres que se están levantando del suelo.
Morgan: Por eso estoy aquí. Te estoy ofreciendo un trabajo que te hará más rico de lo que puedas imaginar. Así que cuando te canses de jugar en las ligas menores ya sabes dónde encontrarme.
Morgan se marcha y deja a Clark solo y pensativo.
Acto 1 Escena 5
Chloe entra en las cuevas. Es de día. Parece estar buscando a alguien.
Chloe: ¿Sr. Luthor? ¿Sr. Luthor?
Se vuelve varias veces y de pronto Lionel Luthor aparece detrás de ella. Se gira y le ve.
Chloe: Sr. Luthor. Recibí su mensaje. Me sorprendió el hecho de que quisiera verme hoy, sobre todo considerando que mañana es el...
Lionel: Mi hijo se ha ido, Señorita Sullivan, y no puedo hacer otra cosa que dejar descansar su memoria y continuar con el negocio de seguir viviendo.
Se acerca al muro donde se encontraba el agujero octogonal, pero ahora no hay nada.
Lionel: ¿Recuerda que aquí había una cerradura octogonal?
Chloe: Vagamente. No pasé mucho tiempo en la cueva.
Lionel: Créame, estaba aquí. Desapareció el mismo día que... que hubo esa explosión inexplicable en la granja de los Kent. El mismo día en que tu joven amigo Clark decidió exiliarse. No le habrás visto después de eso, ¿verdad?
Chloe: Después de la pelea que tuvimos sería la última persona a quien llamaría.
Lionel: Mmm. (Coge un periódico) He disfrutado mucho con su columna, Señorita Sullivan. Es una buena escritora. (Lee del periódico) "El peor pecado de hacerse mayor es olvidar las adversidades de la
juventud."
Chloe sonríe a Lionel y él se ríe.
Lionel: Sólo espero que ese informe acerca de Clark Kent que me ha facilitado sea igual de revelador.
Chloe: Bueno, le he contado todo lo que sé.
Lionel: Pero llegó a mí con tanta energía, y ahora parece que su entusiasmo hacia nuestro acuerdo se está
desvaneciendo.
Chloe: Es difícil encontrar información cuando el sujeto está desaparecido en combate.
Lionel: Podría ayudarle el hecho de que se tomara esto como una prueba en su carrera de periodista. Es una joven talento muy prometedora y odiaría tener que ver cómo ese talento desaparece igual que la cerradura en esa pared.
Chloe: Puede amenazarme, Sr. Luthor, pero con eso no va conseguir que Clark reaparezca por arte de
magia.
Lionel: (Leyendo el artículo) "Todas las decisiones tienen sus consecuencias." Clark decidió escapar de las suyas, ¿va a hacer usted lo mismo, Señorita Sullivan?
Chloe traga saliva nerviosa. Lionel se aleja de ella y sale de la cueva. En uno de los muros vemos el dibujo de la criatura con dos cabezas. La cabeza de la izquierda se funde lentamente con un grupo de nubes de la misma forma sobre el océano. El ojo de la criatura se convierte en una pequeña isla que vemos desde gran altura.
Bajamos en picado hacia la isla a través de una masa de nubes blancas hasta aterrizar en una playa donde Lex está tumbado de espaldas. No lleva camisa y su piel está sucia y agrietada. Seguimos acercándonos hasta que sólo podemos ver su ojo izquierdo
cerrado.
El ojo se abre de repente.
La escena se desvanece.
Acto 2 Escena 1
Lex está en la isla. Es de día. De repente se sienta y escuchamos la voz de Louis a sus espaldas.
Louis: Whoa, despacio, Lex.
Lex: ¿Dónde estoy?
Louis: En el mismo sitio donde has estado los últimos tres meses. En el paraíso.
Louis empieza a remover el fuego con un palo. No lleva camisa ni pantalones y el largo pelo está descuidado, lo mismo que la barba.
Louis: Estabas delirando de nuevo por la fiebre. Aún estás enfermo por la malaria. Estabas llamándola de
nuevo.
Lex: (Sin aliento) ¿A quién?
Louis: A esa zorra que te escogió como víctima.
Lex: (Se arrastra hasta Louis) Louis. Te agradezco mucho todo lo que has hecho por mí, pero como vuelvas a referirte a mi esposa con esos términos, no seré responsable de mis actos.
Louis: (Se ríe) Verás, estaba aquí dándole vueltas en la cabeza a tu historia. Cuando te despiertas Helen y el piloto han desaparecido y te han dejado allí para que mueras.
Lex se levanta furioso y se acerca a él.
Louis: Al menos tienes que considerar esa posibilidad.
Lex: ¿No sabes hablar de alguna otra cosa?
Louis: ¿Después de todos estos años solo en esta isla? La verdad es que no.
Lex: ¿Por qué no sigues trabajando en la balsa?
Louis: (Se levanta) Porque no voy a dejar que te suicides. Podrías ir a la deriva durante semanas y morir solo. ¿Es eso lo que quieres?
Lex: (Loco) Quiero salir de esta isla y descubrir la verdad.
Louis: Oh, la verdad. Tal y como yo lo veo o bien tu padre montó todo esto y Helen consiguió salir de alguna manera o bien los dos estaban confabulados. ¿Por qué tanta prisa por volver con una familia tan retorcida?
Lex: Porque mi vida no está aquí.
Lex se acerca a la balsa y sigue trabajando en ella.
Louis: Bueno, volver allí tampoco parece tan fabuloso. Tienes que dejar de considerar este sitio como una
maldición, Lex.
Lex: ¡Cállate!
Louis: ¡Es un regalo! Tu vida ha sido llevada de vuelta hasta lo más básico. (Pone la mano en el hombro de Lex) Para el mundo exterior estás muerto, ¿por qué no dejas que tu antiguo yo descanse en paz?
Acto 2 Escena 2
Hay una tumba en el cementerio de Metrópolis con el nombre de Lex Luthor grabado en ella. Lionel habla a la gente que se ha congregado para el funeral.
Lionel: Creo que el destino más cruel para un padre es perder un hijo.
Martha, Jonathan, y Lana están juntos, escuchando.
Lionel: Lex estaba destinado a ser grande. Sólo habíamos empezado a ver todo su potencial. No puedo ni imaginar hasta dónde hubiera podido llegar en su vida... si esta no hubiera sido... cortada tan trágicamente.
Se vuelve por un momento para recobrar el control sobre sí mismo. Durante los siguientes segundos vemos a Lana con una extraña expresión en el rostro. Se vuelve y a través de la gente distingue a Clark en la distancia, escuchando triste el discurso de Lionel. Echa una última mirada a Lionel y se mueve entre la gente en dirección a Clark. Cuando finalmente consigue atravesar la multitud Clark ha desaparecido.
Lionel: La finalidad de esos rituales es la de cerrar un ciclo, pero en este caso hay todavía demasiadas preguntas sin contestar acerca de la desaparición de Lex. Preguntas que espero encontrarán su respuesta algún día. Pero las respuestas no le traerán de vuelta. Le buscaría durante mil años si pensara que existe la más mínima oportunidad de encontrarle. Pero no podemos aferrarnos al pasado. En mi corazón buscaré a mi hijo eternamente.
Una voz de mujer: Yo también.
La gente se separa y vemos a Helen con un ramo de flores. Se acerca hasta la tumba y las coloca en un jarrón.
Lionel: (En voz baja) Si has venido para tratar de impresionar a los paparazzi, haré que te saquen.
Helen: Me gustaría presentar mis respetos a mi marido.
Lionel: Entonces, Sra. Luthor, permítame que me marche antes de que empiece la hipocresía.
Lionel se marcha.
Acto 2 Escena 3
Clark sube hasta su apartamento en un ascensor de cristal. Es de día. Vemos cómo el suelo se aleja. Clark parece triste. El ascensor se para y las puertas se abren. Clark ve a Chloe en la puerta de su apartamento, mirando por la ventana. Se vuelve hacia él al escuchar el ascensor.
Chloe: Clark, tengo que hablar contigo acerca de...
Clark: (Se acerca a ella y la empuja contra la barandilla) Chloe, te he dicho que no vengas aquí nunca más. ¿Quién más sabe que estoy aquí?
Chloe: Nadie. Tu secreto está a salvo conmigo, pero tenemos que hablar.
Clark: (Entra en el apartamento) Estoy ocupado.
Chloe: (Le sigue hasta adentro) Bueno, voy a entrar de todas formas. ¿Qué es lo que te pasa? Vienes a Metrópolis y te conviertes en alguien completamente diferente.
Clark: Quizás este es mi yo verdadero.
Chloe: Pues si lo es, definitivamente prefiero al Clark del campo. Y bien... (Mirando alrededor) ¿cómo puedes permitirte todo esto?
Clark: ¿Para qué, Chloe? ¿Para que puedas escribir una gran historia en tu columna acerca de mí? Tal vez esa es la razón de que hayas guardado mi secreto.
Chloe: He guardado el secreto porque tú me lo pediste. Tenía la esperanza de que si te dejaba solo te calmarías y volverías a casa. Hay personas en Smallville que siguen buscándote todavía.
Clark: He borrado Smallville de mi pasado.
Clark se sienta en una silla.
Chloe: ¿De verdad? ¿Y por eso llevas todavía el anillo del instituto?
Clark toca el anillo.
Chloe: Sabes que tarde o temprano alguien descubrirá dónde estás.
Clark: Tuviste suerte.
Chloe: Tal vez. Pero, ¿qué vas a hacer si Lana aparece un día ante tu puerta, o tu padre? ¿Cómo vas a explicarles todo esto?
Clark: ¡No tengo que darle explicaciones a nadie!
Chloe: Clark, ¡Lana está destrozada y tus padres van a perder la granja!
Clark: (Se levanta y atraviesa el cuarto) ¿Y a mí qué me importa? No pienso volver nunca.
Chloe: Clark, nadie te obligó a que te exiliaras. Te escapaste de tus problemas. No estás siendo noble, ¡no eres más que un cobarde!
Clark se agarra el pecho por el dolor. Gime y se acerca a Chloe, cogiéndola por los hombros y empujándola hacia la
puerta.
Clark: Chloe, lárgate. ¡Si le cuentas a alguien dónde estoy me iré tan lejos de Metrópolis que nadie me encontrará nunca!
Chloe: (Soltándose) Ya no te reconozco.
Clark: ¡Lárgate!
Chloe se marcha. Después de cerrar la puerta Clark se rompe la camisa y el símbolo está brillando de nuevo. Cae al suelo retorciéndose de dolor y trata de quitarse el anillo pero parece haberse atrancado. Tira de él durante varios segundos más y finalmente logra quitárselo del dedo. El dolor desaparece pero Clark sigue en el suelo sin aliento.
Acto 2 Escena 4
Helen entra en el estudio de Lex en la mansión de Smallville. Es de día. Lleva varias bolsas de tiendas y grandes almacenes. Desde el piso superior de la habitación alguien empieza a aplaudir. Se vuelve y ve a Lionel.
Lionel: El punto álgido del triste acontecimiento fue la actuación de la afligida viuda en su primera aparición pública tras su dramático rescate.
Helen: (Suelta las bolsas) Quiero que salgas de mi casa.
Lionel: Puedes dejar de actuar, Helen, estás en familia. Y todavía no es tu casa.
Helen: Estoy segura de que no viniste hasta aquí sólo para darme tus condolencias.
Lionel: No le daré mis condolencias a una asesina.
Helen: Yo no maté a Lex.
Lionel: Oh, oh, de acuerdo. Déjame ver si puedo recordar tu relato de tan escalofriante acontecimiento. Te despertaste y te diste cuenta de que te habían robado, y en ese momento viste al piloto lanzarse al vacío. Sólo quedaba un paracaídas que Lex te ofreció valientemente mientras él se precipitaba hacia la muerte en un avión moribundo. Es una fabulosa obra de ficción.
Helen: Creo que la policía encontraría interesante el hecho de que me contrataste para espiar a Lex.
Lionel: Tú asesinaste a mi hijo y no descansaré hasta que haya sacado a la luz esa otra parte de ti.
Lionel empieza a marcharse y entonces se vuelve.
Lionel: Sabes, Helen, las viudas negras pueden ser grandes predadores, pero cada predador es la presa de alguien más.
Lionel se marcha y Helen sonríe satisfecha.
Acto 2 Escena 5
Lex está escarbando en el suelo de la isla. Aparta un trozo de corteza y debajo descubre docenas de pequeños gusanos blancos arrastrándose por el barro. Los mira con ansia y ávidamente los coge y comienza a comérselos. Sus ojos se cierran de placer, como si llevara días sin comer. Le interrumpe el sonido de un avión volando sobre la isla. Se pone de pie y sale corriendo de entre los árboles hacia un claro desde donde puede ver el cielo con claridad.
Lex: ¡Louis! ¡Louis! ¡Louis! ¡Louis!
Lex corre hacia la playa donde arde un pequeño fuego. Enciende un palo en la hoguera y corre hacia un gran montón de madera, tratando de encender el gran fuego que servirá como señal. Louis está sentado tranquilamente en la playa.
Lex: ¡Un avión! ¿Lo has escuchado?
Louis: Lo he escuchado.
Lex: ¿Y cuál es tu problema? Es el primero en meses que ha pasado sobre la isla.
Louis le quita la rama encendida.
Louis: Ya es demasiado tarde. Hace rato que se fue.
Lex: Fabuloso. ¡Simplemente fabuloso!
Louis: Estás perdiendo el tiempo. Nunca van a verlo.
Lex: Hijo de puta. ¡Tengo que salir de esta isla!
Lex se abalanza sobre Louis, atacándole, pero Louis da un paso hacia el lado y Lex aterriza en el suelo de espaldas. Louis pone en pie sobre el cuello de Lex sujetándole, y Lex respira con dificultad ante la falta de aire.
Louis: En el fondo de tu corazón sabes que este es el lugar al que perteneces. Puedes luchar contra ello, pero al final tendrás que aceptarlo.
Lex aparta el pie de Louis.
Lex: Aléjate de mí, monstruo.
Louis le hace una mueca por toda respuesta.
Acto 2 Escena 6
Clark entra en el granero de la granja de los Kent. Es de noche. Todas sus pertenencias están guardadas en cajas que se amontonan por todas partes. La etiqueta de una de ellas dice "Desván de Clark". Sube las escaleras lentamente y mira a su alrededor. Cerca se él hay una caja abierta y coge una foto enmarcada de padres y él.
Detrás de él escucha la voz de Martha. Está en el piso de abajo hablando con Jonathan.
Martha: He hablado con el banco. Quieren que nos vayamos antes de la subasta.
Clark se esconde fuera de la vista de sus padres, quienes no tienen ni idea de que está allí. Están subiendo más cajas a un
camión.
Jonathan: Es increíble cómo puedes meter toda tu vida en la parte de atrás de una camioneta.
Martha: ¿No hay ningún problema con que guardemos nuestras cosas en el garaje de Pete Ross?
Jonathan: No, dijo que podemos dejarlas allí todo el tiempo que nos haga falta.
Martha: Oh, Lana me dio las llaves del apartamento que hay sobre el Talon.
Martha saca las llaves de su bolsillo y se las pasa a Jonathan.
Jonathan: (En voz baja) Bien.
Martha: Sí. Es... es pequeño.
Martha empieza a llorar y Jonathan la rodea con sus brazos.
Jonathan: (Susurrando) Está bien, Martha, Martha, Martha...
Martha: No es justo. Esta granja ha pertenecido a tu familia por tres generaciones, cuatro si contamos a Clark.
Jonathan: Es triste.
Clark sigue escuchando en silencio.
Jonathan: ¿Y cuándo han sido justas nuestras vidas, eh? (Se sientan en la parte trasera de la camioneta) ¿Recuerdas el día que descubrimos que no podíamos tener hijos? Me cogiste de la mano y me dijiste que no me preocupara. Dijiste que vendrían días felices, y tenías razón. Tuvimos días felices con Clark. Pero aunque él ya no esté aquí con nosotros, Martha Kent, yo estoy aquí para decirte que habrá días felices de nuevo.
Martha sigue llorando y luego besa a Jonathan. Clark intenta marcharse, pero al moverse golpea la foto y la tira al suelo. Martha escucha el ruido y levanta la vista hacia las escaleras.
Martha: ¡Clark!
Corre por las escaleras y Jonathan la sigue.
Martha: ¡Clark! ¡Clark! (Más bajo) Clark.
Llegan a lo alto de la escalera, pero Clark no está allí. Martha se acerca a la ventana y Jonathan recoge la foto del
suelo.
Martha: ¡Clark! Clark...
Jonathan se acerca desde detrás y la abraza.
Acto 2 Escena 7
Lana baja las escaleras del Talon con el bolso y un montón de carteles en la mano. Es de día. Ve a Chloe sentada en el bar y esta se levanta para hablar con ella.
Chloe: (A la camarera) Gracias. (A Lana) Lana, hey, el otro día... no quería obligarte a pensar en los mismos términos negativos que yo.
Lana: Está bien, Chloe. Cada uno tratamos el tema de Clark a nuestra manera.
Chloe: Sí, y mi manera es tirar de los hilos emocionales y fingir que no ha pasado nada. Es la fuerza de la costumbre cuando la gente se aparta de mi vida.
Lana: (Pausa) No voy a renunciar a él sin luchar. Ya lo fastidié una vez.
Chloe: ¿Lo fastidiaste? ¿Cómo?
Lana: Cuando Clark se marchó me pidió que fuera con él. Le dije que no, pero no puedo evitar pensar que de haberlo hecho podría haberle convencido de que volviera a casa.
Chloe: Lana, no puedes salvar a alguien que no quiere que lo salven.
Lana: Le quiero. (Mira a Chloe con expresión culpable)
Chloe: Está bien. Tus sentimientos hacia Clark no son precisamente una noticia de última hora.
Lana: Le vi ayer. Sólo un segundo, durante el funeral de Lex.
Chloe: ¿Estás segura?
Lana: Sí, pero se marchó enseguida. Voy a volver allí para colgar esto.
Le enseña los carteles a Chloe. Tienen una foto de Clark y un mensaje escrito debajo "¿Han visto a este chico?"
Lana: ¿Puedes llevarme en el coche?
Chloe: Claro, pero no necesitas esos carteles. (Pausa) Sé dónde está.
Lana: ¿Qué?
Chloe: Sí bueno, vas a odiarme por esto pero le encontré hace dos meses. Algunos amigos del Planet me llevaron a un club y allí estaba. No podía creer que fuera él, así que le seguí hasta su apartamento.
Lana: ¿Todo el tiempo sabías dónde estaba y no se lo has dicho a nadie?
Chloe: Bueno, no tenía elección. Me dijo que si alguien lo descubría se iría a algún otro sitio donde nadie lo
encontrara.
Lana: No puedo creer que hayas tratado de convencerme de que me olvide de él.
Chloe: Lana, no parece él mismo. Podría ser peligroso.
Lana: Sólo dame la dirección.
Chloe: Vale, te llevaré.
Lana: Creo que ya has hecho bastante.
Chloe mira a Lana, herida.
Acto 2 Escena 8
Lana mira por la ventana del apartamento de Clark en Metrópolis. Es de día. No parece que él esté en casa, por lo que Lana empieza a bajar las escaleras. Entonces escucha el ruido de un motor en la calle y cuando baja la vista descubre a Clark en su moto. Baja las escaleras a toda prisa y se planta delante de él, obligándole a que se detenga.
Clark: ¿Qué estás haciendo aquí?
Lana: Buscarte. Clark, tienes que venir a casa.
Clark: Smallville ya no es mi hogar.
Lana le mira durante un momento y luego se acerca.
Lana: No voy a permitirte que salgas de mi vida de nuevo.
Clark: Entonces sube.
Lana baja la vista por un momento, dudando, luego se pasa la correa del bolso alrededor del hombro y sube a la moto detrás de Clark. Salen del callejón a toda velocidad hacia la calle.
La escena se desvanece.
Acto 3 Escena 1
Lex consulta una brújula antigua y oxidada. Es de día. Avanza unos cuantos pasos y encuentra un pequeño estanque. Se inclina, se echa agua en la cara y ahueca las manos para beber. Después de unos cuantos sorbos ve algo brillando bajo la superficie del agua. Sobre un trozo de hierba hay un colgante con las letras LL grabadas en él. Parece ser muy caro, ya que está recubierto de diamantes. Se introduce en el estanque hasta que el agua le llega por las tobillos y lo coge. Tira de él para echarle una mirada más de cerca, mientras la cadena permanece debajo del agua. Sigue tirando de él y de repente un esqueleto sale del agua. La cadena está alrededor de su cuello.
Lex: Aaah!
Lex cae de espaldas sobre la tierra y el esqueleto vuelve a sumergirse en el agua. Lex se acerca de nuevo y tira del colgante hasta que el esqueleto aparece de nuevo. Mirándolo con más detenimiento se da cuenta de que hay una gran brecha en la parte superior del cráneo, como una herida de hacha.
Louis: (Desde cerca, señalando el esqueleto con el machete) Lex. Me gustaría presentarte a mi padre.
Lex: Mataste a tu padre.
Louis: (Extrañamente calmado, acercándose a Lex) Sí, era inevitable. Tuve que hacerlo. Sólo uno de los dos podía sobrevivir. ¿Sabes? Allí en el mundo exterior él era un tipo rico y poderoso.
Louis se arrodilla en el agua y sostiene la cara del esqueleto cerca de la suya propia.
Louis: Siempre estaba criticándome, nunca creyó que yo fuera lo suficientemente bueno.
Louis golpea ligeramente la mandíbula del esqueleto con el machete, al ritmo de la siguiente frase. Cada vez está más agitado.
Louis: Y seguía cayéndose a pedazos y cayéndose a pedazos hasta que no quedó nada.
Louis deja caer el esqueleto en el agua y mira a Lex durante un gran rato, mientras en su cara aparece una expresión de tristeza.
Louis: (Empieza a llorar) Pensé que tú y yo éramos espíritus gemelos.
Lex: No, Louis. (Con saña) Tú eres un psicópata.
Louis: Bueno, hay uno escondido dentro de cada uno de nosotros. Yo dejé salir al mío. ¡Aaah!
Se abalanza hacia adelante tratando de golpear a Lex con el machete, pero falla. Lex escapa corriendo.
Louis: ¡¡¡Lex!!!
Acto 3 Escena 2
Panorámica exterior del Atlantis en Metrópolis. En el interior las luces brillan y la música suena a todo volumen. Clark se abre paso entre la multitud de personas bailando, con Lana de la mano. Lana mira a su alrededor nerviosa. Una camarera con una bandeja llena de bebidas pasa a su lado.
Camarera: ¡Hey! ¿Qué hay, Kal?
Lana: (Gritando sobre la música) ¿Por qué te llama Kal?
Clark: (Sonriendo) Es mi identidad secreta.
Siguen caminando hacia el bar. Lana se detiene y Clark se vuelve para hablar con ella.
Lana: Clark. ¡Clark! ¿Llevo tres meses preocupada por ti y tú has estado divirtiéndote en los clubs?
Clark: Estás tan guapa cuando te enfadas. (Tira de ella hacia el bar) Lana, si sigues hablando de Rusticoville te monto en el próximo autobús de vuelta a casa. Pensaba que habías venido a divertirte un poco.
Detrás de la barra está el mismo camarero de la otra noche.
Camarero: ¿Qué hay, Kal?
Clark: Hey, qué tal.
Se estrechan las manos con una serie muy elaborada de movimientos, acabando con una palmada. El camarero se aleja.
Lana: Tienes razón, lo siento. Voy a refrescarme.
Empieza a alejarse pero Clark la detiene.
Clark: Hey, ¿por qué? Creo que estás genial.
Se inclina y la besa. Ella le devuelve el beso ansiosa hasta que él se aparta.
Clark: (Serio) Me alegro de que estés aquí.
Lana: Yo también.
Se aleja en el momento en que regresa el camarero.
Camarero: Si te has estado reservando para ella, puedo entender la espera.
Lana marca el número de los Kent en el móvil. Jonathan contesta.
Jonathan: ¿Diga?
Lana: Sr. Kent, he encontrado a Clark.
Jonathan: Lana, ¿dónde estás?
Lana: En un club de Metrópolis llamado Atlantis. El actúa de forma muy extraña.
Jonathan: Lana, escúchame. En estos momentos Clark no es él mismo.
Martha entra en la habitación con una caja, pero la deja y corre hacia Jonathan cuando escucha el nombre de Clark.
Jonathan: Quiero que tengas mucho cuidado. Voy de camino, pero si intenta marcharse no quiero que trates de detenerle.
Lana: De acuerdo.
Lana se vuelve y encuentra a Clark justo a su lado.
Clark: ¿Con quién hablabas? (Le quita el teléfono) ¿Quién está ahí?
Jonathan: Clark, soy yo.
Martha tira del brazo de Jonathan de forma que los dos puedan escuchar.
Clark: (Frío y condescendiente) Jonathan. ¿Cómo va la granja?
Jonathan: Clark, tu madre y yo te queremos mucho y deseamos que vuelvas a casa.
Clark: ¿Es eso verdad? Hey, ¿qué pasa con eso de no vivir en el pasado y empezar una nueva vida? Vamos, podéis admitirlo, sois más felices desde que me he ido.
Martha: Clark...
Jonathan: Hijo, eso no es verdad.
Clark: ¡No soy tu hijo! ¡Vosotros no sois mis padres, nunca lo habéis sido y nunca lo seréis!
Clark tira el teléfono al suelo.
Lana: Clark, ¿qué es lo que te pasa? ¡Tus padres te quieren! Yo te quiero.
Clark: ¿Y siempre traicionas a la gente que quieres?
Lana no responde y Clark se aleja.
Corte a Martha y Jonathan. El todavía sostiene el auricular.
Jonathan: Tengo que ir a buscarle.
Martha: ¿Cómo, Jonathan? Si te ve saldrá corriendo y si está muy enfadado puede incluso hacerte daño. No puedes detenerle.
Jonathan: Martha, si no voy a buscarle ahora podemos perderle para siempre.
Martha le mira suplicando pero finalmente asiente, de acuerdo con él. Jonathan la besa, coge el abrigo y se marcha.
Corte a Jonathan en el granero. Abre la caja de herramientas y saca algo envuelto en un trapo viejo. Se trata del disco octogonal de la nave de Clark. Lo mira durante un momento y luego sale del granero.
Acto 3 Escena 3
Los dos matones que dispararon a Clark en su apartamento lo escoltan hasta el club desierto de Morgan Edge. Morgan está sentado delante de una gran mesa. Es de noche. La habitación es grande, llena de mesas y está bañada por una siniestra luz azul.
Morgan: Me alegro de que hayas decidido reconsiderar mi oferta. ¿A qué se debe el cambio de opinión?
Clark: Mi pasado está invadiendo mi presente y necesito desaparecer.
Morgan: ¿Estás libre esta noche?
Clark: (Se sienta cerca de Morgan y pone los pies encima de la mesa) Acabo de estrenar mi agenda.
Morgan: (Le alarga a Clark un trozo de papel) Esto es una cuenta en Gran Caimán y esa es la cantidad que te está esperando.
Clark: (Silba) Ese es un número muy serio de ceros.
Morgan: Es un trabajo serio. Tienes que entrar en un edificio con grandes medidas de seguridad. En la oficina del piso 60 hay un paquete muy valioso. Está en una caja de caudales de titanio reforzada con acero. No es un trabajo para simples mortales.
Clark mira a los dos ladrones y deja caer el papel sobre la mesa.
Clark: Parece dinero fácil.
Los ladrones se miran el uno al otro estupefactos.
Morgan: Todavía no te he dicho adónde tienes que ir. (Saca una tarjeta del bolsillo de la chaqueta y se la da a Clark)
Clark: LuthorCorp Plaza. Quiere que entre en la oficina de Lionel Luthor.
Morgan: ¿Hay algún problema?
Clark: (Sonriendo maliciosamente) No. Será un placer.
Acto 3 Escena 4
Lex corre entre los árboles y Louis le persigue. Es de noche. Lex cae al suelo detrás de algunos arbustos y escucha la voz de Louis cada vez más cerca.
Louis: (Tentativamente) Lex. Lex. Lex. (Gritando) ¡¡Lex!!! Me conozco cada centímetro de la isla. (Se rasca la espalda con la punta del machete) ¿Adónde vas?
Louis sigue caminando y Lex sale de donde se había escondido, corriendo en dirección contraria hacia el fuego. Cuando llega a la hoguera Louis le está esperando allí. Louis le ataca tres veces con el machete, pero Lex consigue esquivarlas. La tercera vez Lex logra agarrar el brazo de Louis y pelea con él tratando de arrebatarle el machete. Pelean durante unos momentos y finalmente Lex golpea a Louis en la cara y le tira al suelo, haciéndose con el arma.
Lex: ¡Aaaah!
Lex golpea una y otra vez el cuerpo de Louis con el machete mientras la sangre le salpica la cara.
Lex: (Gritando como un loco) ¡No puedes matarme! ¡Aaah! ¡Aaah!
Un hombre jamaicano se acerca a Lex con una linterna.
Hombre: Hey, señor.
Lex se detiene y se vuelve lentamente.
Hombre: ¿Qué ha pasado?
Lex: No. No. No. Tenía que hacerlo, estaba loco. ¡No tuve elección, tenía que matarle!
Hombre: ¿Matar a quién?
Lex: ¡A él!
Lex se vuelve y señala a Louis, pero cuando baja la vista todo lo que encuentra en el suelo es un montón de hierba.
Hombre: Ahí no hay nadie, señor.
Lex levanta la mano y se da cuenta de que en lugar de un machete empuña una rama.
Lex: No. ¡No! (Cae de rodillas, buscando) ¡Louis!
Hombre: Estas islas pueden afectar al cerebro y gastarle bromas, señor. Tuvo suerte de que el capitán viera su hoguera.
Lex: No. No era un truco. Era real. ¡Tiene que creerme, era real!
La escena se desvanece.
Acto 4 Escena 1
Jonathan explora las cuevas a la luz de una linterna. Es de noche. Se para frente al muro donde estaba el agujero octogonal. Se acerca a él con la llave en la mano y descubre que el agujero ya no existe. Golpea la pared, explora los alrededores, y luego golpea el muro enfadado cuando se da cuenta de que el agujero ha desaparecido.
Jonathan: ¡No estaba preparado! Pero tú, tú tenías que seguir presionándole de todas formas, ¿no? ¿Qué clase de raza sois? No me extraña que os destruyerais a vosotros mismos.
Arroja la llave al suelo y se dirige hacia la salida. La llave comienza a emitir un sonido agudo y los símbolos grabados en ella se iluminan. Jonathan se vuelve a tiempo de ver la llave flotar en el aire y dirigirse directamente hacia el centro del muro. Los símbolos de la pared también se iluminan y empiezan a girar en direcciones opuestas mientras Jonathan los mira. La llave se abre y surge una gran ola de energía, golpeando a Jonathan con brillantes flashes de luces.
Jonathan: ¡Aaah!
Se escucha la voz de Jor-El.
Jor-El: Yo soy Jor-El, el verdadero padre de Kal-El.
Jonathan: (Rodeado todavía por la energía) ¡Su nombre es Clark Kent! Yo soy su padre, yo le crié.
Jor-El: Ya has completado tu misión en el destino de Kal-El.
Jonathan: Su destino será lo que él quiera hacer con él.
Jor-El: Su destino es demasiado grande como para que tú lo comprendas. Esta ha sido la primera prueba para comprobar si Kal-El está preparado para iniciar su viaje.
Jonathan: ¡Es demasiado joven! ¡Necesita más tiempo!
Jor-El: Esta fase del viaje de Kal-El casi ha terminado. No tiene la menor importancia si regresa a ti... de momento.
Jonathan: ¿Le traerás a casa?
Jor-El: Si le quieres, tendrás que traerle tú mismo.
Jonathan: No puedo. Es demasiado poderoso.
Jor-El: ¿Estás dispuesto a sacrificar algo para hacerle volver?
Jonathan: ¡Sí! Haría cualquier cosa por mi hijo.
Hay más flashes de luz mientras la energía golpea a Jonathan, aumentando de intensidad a cada segundo.
Jonathan: ¡Aaah! ¡Aaah!
La energía sigue aumentando hasta que todo se vuelve blanco.
Acto 4 Escena 2
Una vista exterior de Metrópolis. Es de noche. Dentro del edificio de LuthorCorp Clark salta al suelo desde un agujero de un panel en el techo. Se vuelve hacia su derecha, donde hay una serie de puertas dobles y se abre camino entre ellas hasta la oficina que hay detrás. Se acerca a unas puertas correderas y las abre, descubriendo una gran caja fuerte.
Clark sujeta la bisagra superior de la puerta y la destroza con la mano. Repite la operación con la bisagra inferior y luego saca la puerta de su sitio, dejándola apoyada contra la pared. En un estante hay una pequeña caja metálica, de unos tres centímetros de alto y de la longitud de la mano de Clark. Coge la caja y se dispone a marcharse cuando descubre que Jonathan le está esperando.
Jonathan: Hola, Clark.
Clark: (Sonriendo) Jonathan Kent. ¿No se te ha pasado ya la hora de irte a la cama? ¿Cómo me has encontrado?
Jonathan: Tu padre biológico.
Clark: (Se acerca amenazador) Así que ahora trabajáis juntos, ¿eh? Qué bonito. Pero no le escuché a él y te aseguro que tampoco voy a escucharte a ti.
Clark intenta marcharse pero Jonathan le pone la mano en el pecho, deteniéndole.
Jonathan: Clark. Necesitas dejar todo esto atrás, hijo. Vuelve a casa con la gente que te quiere.
Clark sonríe y da un golpecito en el pecho de Jonathan. Luego le empuja con fuerza, haciéndole volar por la habitación hasta que choca con la pared, rompiéndola con su peso antes de caer al suelo.
Clark: Deberías haberte quedado en Smallville.
Jonathan mira a Clark desde el suelo y Clark le devuelve la mirada con gran intensidad, como retándole. Jonathan se pone en pie lentamente.
Jonathan: (Con calma y determinación) Hijo, vas a venir a casa conmigo. Ahora.
Clark se limita a mirarle como toda respuesta, arqueando las cejas.
Sin previo aviso Jonathan corre hacia Clark, su cuerpo borroso debido a la super-velocidad. Agarra a Clark y los dos se precipitan contra la ventana del edificio. Los cristales se rompen en mil pedazos y los dos caen hacia la calle.
Texto en la pantalla:
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