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Acto 1 Previo Plano exterior de la academia Excelsior, una escuela privada enorme e intimidatoria que parece un castillo. Noche. Hay una gran tormenta con truenos y relámpagos, y llueve con fuerza. En el interior vemos a Lionel entrar en una de las clases acompañado de uno de los profesores, el Sr. Woodruff, quien sostiene una linterna apagada. Lionel: ¿Dónde está? Sr. Woodruff: (Señala una terraza en el la parte de afuera de la ventana) Allí. Se pone histérico si alguien se acerca. Dice que está protegiendo a su hermano Julian. Lionel: (Coge la linterna ) Gracias. Yo me ocuparé de esto, Sr. Woodruff. Sr. Woodruff: (No está de acuerdo) Sr. Luthor-- Lionel: (Serio) Es mi hijo. El Sr. Woodruff cede de mala gana y sale de la habitación. Lionel enciende la linterna y camina lentamente hacia la ventana mientras los relámpagos cruzan el cielo. Enfoca la linterna hacia el exterior, donde podemos escuchar a un chico cantando una nana. Vemos a Lex, cuando tenía 11 ó 12 años, sentado contra la pared de la terraza, apretando una manta enrollada contra su pecho y acunándola como si se tratara de un bebé. Está calvo. Lex: (Cantando) ...mi niño, no digas nada. Voy a comprarte un pajarito. Si el pajarito no canta te compraré un anillo de diamantes. Lionel abre la ventana y sale al exterior. Lionel: ¿Lex? (Lex sigue cantando la nana) Lex. Si estás tratando de que te expulsen, no va a funcionar. Lex: (Le mira finalmente) Ssh. Vas a despertar al bebé. Lionel: Lex, Julian se ha ido. Lex: (Niega con la cabeza) Está justo aquí. Le encontré llorando en mi habitación. Le prometí que no dejaría que nadie le hiciera daño de nuevo. Lionel: Julian está muerto, Lex, y los dos sabemos por qué. Tienes que hacerte a la idea de una vez. ¡Ya! Lionel se acerca a Lex, pero este corre hacia el otro extremo de la terraza y se sube a la cornisa, sin soltar la manta. La distancia al suelo es muy grande. Lex: No, ¡déjanos en paz! Lionel: ¡No, no! ¡¿Lex, qué estás haciendo?! Lex: ¡Vete a casa! Lionel: ¡Lex! ¡Baja de ahí! Lex: ¡Aléjate de nosotros! Lionel: Para, Lex. Baja ahora mismo. Lex: ¡Julian me necesita! Lionel: ¡Lex, no! Lionel se acerca a Lex y le coge del brazo, haciendo que suelte la manta. La tela ondea lentamente hasta el suelo mientras Lex grita de forma estremecedora. Lex: ¡Aaaah! Lionel: ¡Lex! ¡Lex! Lex: (Fuera de control) ¡JULIAN! ¡JULIAN! ¡¡¡JULIAN!!! Lionel: (Intenta que se baje de la cornisa) ¡Lex! Lex: ¡JULIAN! Lionel: ¡Para, Lex! Lex: ¡JULIAN! JU-- Corte a Lex en el presente, subido a la cornisa de la terraza de la mansión en Smallville, con lágrimas en los ojos y gritando. Los relámpagos iluminan la noche. Lex: --LIAN! ¡JULIAN! ¡JULIAN! ¡JULIAN! Lana sale a la terraza y le coge del brazo. Lana: ¡Lex! Lex: ¡JULIAN! ¡JULIAN! Lex cae al suelo de espaldas y el impacto le hace salir del trance. Se sienta lentamente, tratando de recobrar el aliento y Lana se arrodilla junto a él, asustada. Lana: Lex, ¿qué estabas haciendo? Lex: (Le toca el brazo, atontado) ¿Dónde estoy? Relámpagos.
Plano exterior de la granja de los Kent. Clark está en el granero, descargando el heno de una carretilla con ayuda de una horquilla. Lana entra. Lana: Espero no interrumpir. (Clark deja lo que estaba haciendo) Chloe me dijo que tienes mucho que hacer esta semana en la granja. Clark: Sí. El cardiólogo de mi padre le ha mandado a Metrópolis para hacerle más pruebas, así que tengo el doble de trabajo. Lana: Creí que estaba mejor. Clark: Lo está. Pero cuando tu corazón ha pasado por algo así las cicatrices no desaparecen por arte de magia. Lana: (Afectada por la elección de palabras de Clark) No. No, supongo que no. Clark: Pero seguro que no has venido hasta aquí para admirar mis habilidades en el establo. Clark se aleja de Lana y se dirige hacia la pared para dejar la horquilla. Lana: Creo que a Lex le pasa algo. Me pasé por la mansión para darle la nómina del Talon y le encontré subido a la cornisa, llamando a gritos a un tal Julian. Clark se detiene. Lana: ¿Qué pasa, Clark? Clark: (Se vuelve para mirarla) Julian era el nombre de su hermano pequeño. Murió cuando Lex era un niño, del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. ¿Te dio alguna explicación? Lana: (Preocupada) No. Me dijo que era una pesadilla. Clark: La última vez que Lex sufrió un colapso nervioso le encontré allí (Clark señala el otro extremo del granero), cantándole una nana a una manta. Pensaba que era Julian. Lana: Bueno, tal vez haya tenido una recaída. Clark: Sea lo que sea, mejor que te alejes de él durante un tiempo. Lana: Oh, Clark, es mi amigo. Clark: Lana, la última vez que Lex perdió el control a ti te pateó un caballo. Lana: Lex no quería hacerme daño. Clark: Pero lo hizo. Y me prometí a mí mismo que no dejaría que eso pasara de nuevo. (Lana no responde, pero le mira preocupada) Hablaré con él.
Lex en su estudio hablando por teléfono. Lex: (Furioso) Bien, dile que voy de camino, y que busque la manera de tener el resto de la tarde libre. Lex cuelga y cuando se vuelve ve a Clark, con una expresión preocupada en la cara. Lex: (Sonríe) Lana te ha contado mis aventuras nocturnas, ¿no? Ya veo que la asusté. Normalmente eso hace que salga corriendo en tu busca. Lex se pone la chaqueta para marcharse. Clark: ¿Estás bien? Lex: No me he vuelto loco, si es eso a lo que te refieres. Sólo me permití un poco de sonambulismo, eso es todo. Clark: Lex, estabas subido en la cornisa gritando el nombre de Julian. Podrías haberte matado. Lex: ¿Sabes? Cuando el año pasado te encontré dormido en mitad de la nacional 8 no recuerdo haberte preguntado por tu salud mental. Lex se dirige hacia la salida. Clark: Yo no había pasado siete semanas en Belle Reve. Lex se vuelve para mirarle. Lex: Según los médicos estoy curado, pero al parecer el alta médica no es suficiente para Clark Kent. Clark no responde. Lex: (Amable) Puedo cuidarme solo. Lex se marcha.
Lex conduce hasta el Instituto Summerholt. Noche. Sale del coche y se dirige hacia la puerta principal. Justo cuando entra vemos aparecer a Clark a super velocidad. Parece claro que le ha seguido. En el interior vemos a Lex hablando con el Dr. Garner. Miran una imagen del cerebro de Lex en una de las pantallas. Lex: Las pesadillas son más frecuentes cada vez. Dr. Garner: No son pesadillas, Lex, sino recuerdos espontáneos. Lex: Mire, Dr. Garner, me da igual cómo las llame. Están empezando a afectar mi vida. Dr. Garner: (Señala la pantalla) Los electroshocks atrofiaron esta parte del cerebro. Los recuerdos son el equivalente de espasmos musculares. Indican que el tratamiento está funcionando. Lex: (Se acerca a él, serio) Doctor, no vine aquí para revivir los traumas reprimidos de mi niñez. Dr. Garner: Si está preocupado podemos dejarlo en cualquier momento. Es decisión suya. El Dr. Garner habla con una media sonrisa, sabiendo de antemano la elección de Lex. Corte a un laboratorio del tamaño de un almacén. Hay técnicos con batas blancas manejando las máquinas. En el centro de la habitación vemos un gran tanque lleno de agua verde, y a Lex en una camilla suspendida sobre el tanque por medio de unos cables. Sólo lleva un par de pantalones cortos. La camilla desciende lentamente hasta que todo su cuerpo, salvo la cara, está sumergido en el líquido. Lleva dos electrodos en la frente y otros dos en el pecho. Vemos al Dr. Garner junto al panel de control. Lex parece nervioso. Dr. Garner: Relájese, Lex. Cierre los ojos y abra la puerta de su mente. Piense en su padre. Volvamos adonde lo dejó. Lex tiene los ojos cerrados. La cámara hace un zoom hasta su cara y luego a la pupila del ojo derecho cuando lo abre. Salimos de la pupila y vemos a Lex cuando era un niño. Solloza y las lágrimas le corren por la cara. Va vestido de traje y corbata. Voz del Dr. Garner: ¿Dónde se encuentra? Voz del Lex adulto: Es la fiesta de mi duodécimo cumpleaños. El plano se abre y vemos a Lex sentado a la cabecera de una gran mesa cubierta de platos con galletas, donuts, perritos calientes, tartas y todo tipo de comida. La habitación está decorada con globos y hay un sombrero de papel delante de cada uno de los asientos, pero Lex está solo. Lionel entra. Lionel: ¿Lex? (Lionel se da cuenta de que no ha venido nadie a la fiesta) Lo siento mucho, hijo, que tus amigos no quieran ver la fiesta tan fabulosa que te ha preparado tu madre. Lex: (Triste) Te dije que no vendría nadie. Todos me odian. Lionel: Eso no es verdad. Lex golpea la mesa con el puño y se levanta, acercándose a una de las ventanas donde hay una enorme pila de regalos. Lionel le sigue. Lionel: Lex. Lex... Están celosos, Lex. Tú eres un Luthor, y tú eres... eres... A Lionel le cuesta mucho ponerse en el papel de padre preocupado. Alarga a mano y le toca el hombro, pero la retira enseguida. Lionel: Eres especial, y siempre será difícil que los demás lo acepten. Yo... Lionel coge uno de los regalos y se lo da. Lionel: Lex. Tu madre quería darte esto en persona, pero está descansando, así que... Lex: ¿Está bien? Parecía tan triste. Lionel: (Se sienta junto a él) No, no, está cansada, eso es todo. (Le limpia las lágrimas de la cara) Este embarazo ha sido muy difícil para ella, pero una vez que nazca el bebé estará tan excitada como nosotros. Toma. Lionel le pone el regalo en las manos. Lex la abre y saca una caja de plomo, la misma que le dio a Clark poco después de que se conocieran. Lex: (Poco impresionado) Sólo es una vieja caja. Lionel: No, no, es mucho más que eso. La forjaron con la armadura de San Jorge. Lex: (Sorprendido) ¿El cazador de dragones? Lionel: Exactamente. Según la leyenda San Jorge estaba luchando con un dragón especialmente fiero. La pelea duraba ya varios días y San Jorge estaba perdiendo las fuerzas... y la fe. Así que cogió un trozo de su armadura rota e hizo esta caja. Puso en el interior todas sus dudas y sus miedos y se dirigió de nuevo hacia donde estaba el dragón. Lex: (Asombrado) ¿Sin armadura? Lionel: Sí. (Casi susurrando, contando la historia con intensidad) Pero cuando el dragón vio acercarse a San Jorge otra vez, dudó y retrocedió, y San Jorge aprovechó el momento para clavarle la espada en el corazón y matarle. Lex sonríe. Lionel: Así que cuando la gente sea cruel contigo quiero que cojas todos tus miedos y tus dudas y las pongas aquí, (Lionel abre la caja) en esta caja. Y luego la cierres. (La cierra y Lex asiente) Y entonces te darás cuenta de que eres más fuerte de lo que crees. Lionel le pasa el brazo por los hombros y le pellizca la nariz. Le limpia el resto de las lágrimas y le retuerce la barbilla. Lex mira el interior de la caja. Volvemos al presente, a una imagen del cerebro de Lex en la pantalla. Luego le vemos en el tanque con los ojos abiertos. Dr. Garner: (A los técnicos) Sacadle. (A Lex) Ha sido una buena sesión, Lex. Estamos haciendo progresos. Sacan la camilla del tanque de agua. Clark está en el tejado del edificio, observando la escena con ayuda de los rayos-X. Parece preocupado. Corte a Lex saliendo de Summerholt y dirigiéndose hacia su coche. Clark se acerca a él. Clark: ¿Qué estás haciendo con el Dr. Garner, Lex? Lex: Creí haberte dicho que no te metieras en esto. Clark: Lex, sabes lo que le hizo a Molly. Y a Ryan. Lex, es peligroso. Lex: No tengo que darte explicaciones, Clark. Clark: Sí tienes que hacerlo, Lex. Porque no consigo entender por qué mi mejor amigo sigue mintiéndome. Lex: (Empieza a enfadarse) ¿Y si tú hubieras perdido siete semanas de tu vida? Clark: (Pausa. Clark lo comprende todo de pronto) De eso se trata. Lex: Clark, si puedo recuperar esos recuerdos, me darían las respuestas a todas las preguntas que han estado atormentándome. Clark: Pero el Dr. Garner no conoce los límites. Si te prestas a sus investigaciones experimentales podría matarte. Lex: No me importa. Voy a recordarlo todo. Clark parece asustado. Lex sube al coche y se aleja, dejando a Clark frente al edificio La escena se desvanece.
Plano de Metrópolis. Noche. Lionel está sentado en la mesa de su oficina en LuthorCorp hablando con Clark, que está de pie frente al escritorio. Lionel: Me asombró mucho recibir tu llamada. No podía imaginar por qué querrías verme. Clark: Lex está siguiendo un programa experimental en el Instituto Summerholt. Quiere recuperar los recuerdos que olvidó. (Lionel parece sobresaltado. Clark se acerca a la mesa) Sr. Luthor, usted es la única persona lo suficientemente poderosa como para cerrar Summerholt. Lionel: (Se ríe) Oh, bueno, me siento halagado por tu ingenuo punto de vista acerca de mi habilidad en los negocios pero, ¿por qué crees que voy a comportarme como un matón? Lionel se pone de pie y se acerca a Clark. Clark: Porque no creo que desee que Lex recuerde lo que olvidó. Lionel: A nadie le importa la salud mental de Lex más que a mí, Clark, pero no está en mi mano evitar que recupere esos recuerdos perdidos. Clark: (Pausa) ¿Incluso si descubre la verdad acerca de la muerte de sus abuelos? Lionel: ¿Sabes Clark?, siempre creí que esa pobre alimentación a base de maíz te convertiría en alguien débil, pero evidentemente he subestimado tu lado oscuro. Clark: Sólo estoy tratando de salvar a un amigo. Lionel: No, no es verdad. Has venido para tratar de forzarme a hacer algo disfrazándolo como preocupación por Lex, pero eres tú quien no quiere que recupere la memoria. Clark: Eso es mentira. Lionel enciende la televisión con ayuda del mando a distancia y vemos la cinta de vigilancia de Belle Reve donde Clark y Lex están hablando. La toma pasa una y otra vez. Lex: Conozco tu secreto, Clark. Zumbido cuando se rebobina. Lex: Conozco tu secreto, Clark. Zumbido. Lex: Conozco tu secreto, Clark. Zumbido. Clark observa la pantalla asustado. Lex: Conozco tu secreto, Clark. Lionel: ¿Quieres que Lex deje esa terapia tan peligrosa? Te sugiero que empieces a decir la verdad. Clark está demasiado conmocionado como para contestar. La cinta sigue pasando una y otra vez.
Lionel entra en el estudio de Lex, quien está apoyado sobre la barandilla del piso superior con un vaso en la mano. Lex: ¿Qué te trae a Smallville, papá? ¿Encontrar más pruebas acerca de los hombrecitos verdes en las cuevas Kawatche? Lionel: (Se ríe) Me han hablado acerca de otra de tus actividades extracurriculares. (Lex baja las escaleras) Tus excursiones al Instituto Summerholt. Lex: ¿Dónde has oído eso? Lionel: Tu buen amigo Clark. Lex: Summerholt es una institución muy respetable. Lex se acerca al bar para servirse otro trago. Lionel: (Se mofa) ¿Respetable? Lex, ese Garner trabaja fuera de los límites de lo que se considera ciencia. Lex: Bueno, entonces deberías sentirte como en casa. (Toma un sorbo) Lionel: Lex, tu mente es muy frágil todavía. ¿Por qué te expones a perder el juicio sólo para recuperar algunos recuerdos perdidos? Lex: ¿Qué pasa, papá? ¿Eh? ¿Tienes miedo de lo que pueda recordar? Porque hasta ahora ha sido muy esclarecedor. Lionel: Lex, es una estupidez que sigas con ese tratamiento. Podría provocarte otro ataque psicótico. Lex: Mira, eso es ridí... Lex hace una pausa y cierra los ojos como si se sintiera débil. Toda la habitación se oscurece a su alrededor y deja caer el vaso, derramando el brandy en todas direcciones y haciéndose pedazos cuando toca el suelo. Pero ya no es el mismo vaso, sino una taza de cerámica. Una mujer con el pelo largo se sienta en el suelo y empieza a recoger los pedazos. Otra mujer que se encuentra cerca trata de calmar a un bebé que está llorando. Lionel entra en el cuarto y vemos a Lex espiando la escena desde la habitación de al lado. Lionel: (A la mujer que sostiene al niño) ¿Le importaría, le importaría buscar algo para limpiar esto, por favor Mary? Mary: Sí, Sr. Luthor. Mary se dirige hacia la puerta con el niño en brazos. Lionel: Uh, déjeme a Julian. Mary se vuelve y le entrega el niño a Lionel. Lionel: (A Julian, calmándole) Sí, sí. Oh, mira sus ojos, se parece a ti. Mira Lillian, es como un príncipe. Julian deja de llorar. La mujer que dejó caer la taza, Lillian Luthor, sigue de espaldas a Lionel, muy nerviosa. Lionel trata de darle a Julian. Lillian: (Llorando) No quiero cogerle. Lionel: Lillian, no es normal que una madre no quiera forjar lazos con su hijo. Por favor... Lionel intenta darle a Julian de nuevo, pero ella se dirige hacia la ventana. Lionel: (En voz caja, enfadado) No te dejaré que les dejes cicatrices psicológicas a mis hijos. Lillian: (Fría) Para eso te tienen a ti, Lionel. Lionel: No, no quisiste decir eso, Lillian. Lillian: (Trata de mantener sus emociones bajo control) Te dije que no quería más niños. Puedo ver cómo tratas a Alexander, minando su espíritu. Lex sigue afuera, herido por las palabras de sus padres. Lionel: Porque tú le hiciste débil. Lillian: Vas a enfrentar a estos niños, el uno contra el otro. Lionel: No. Lillian: Hacer que luchen por tu cariño. No permitiré que les conviertas en monstruos. Quiero el divorcio, Lionel. Lionel: Lillian, esas amenazas... tus continuas amenazas empiezan a cansarme. Dejé que Lex viniera a casa, por tu bienestar, pero ahora tienes que intentarlo. (Sujeta a Julian frente a Lillian) Lillian, inténtalo. (Lillian coge al niño) Inténtalo. Eso es. Julian empieza a llorar de nuevo. Lionel: Los cuatro vamos a ser una familia, ¿de acuerdo? Voy a darle la noche libre a Mary. Creo que necesitas algún tiempo a solas con tu hijo. Lillian no responde. Se acerca a la ventana con Julian, que sigue llorando. Lionel mira hacia la puerta y se da cuenta de la presencia de Lex. Lionel: ¿Lex? Lex cierra la puerta. Lionel se acerca a ella, la abre y encuentra a Lex en el pasillo. Lionel: Lex, qué, qué... Lex corre hacia Lillian, que está sentada en una silla con Julian. Lionel: ¡Lex! (Se acerca a él) Lex, ¿qué estás haciendo? ¿Eh? De pronto estamos de vuelta en el estudio de Lex, en el presente. Lex sigue perdido en los recuerdos. Lex: (A punto de echarse a llorar) Papá, fue un accidente. Lionel: (Confuso de verdad) ¿Lex? ¿De qué estás hablando? La habitación se oscurece de nuevo y vemos la cara de Lex iluminada por luces rojas, azules y amarillas. Está ensimismado en otro de los recuerdos. Le vemos junto a la cuna de Julian, y las luces de colores provienen de una pequeña lámpara en la habitación. Lex está muy quieto junto a la cuna, mirándola aterrorizado. Lionel entra en el cuarto. Noche. Lionel: Hola hijo. ¿Qué están haciendo mis dos chicos? Lex no se vuelve, pero cierra los ojos asustado. Lionel: ¿Lex? Lex se gira para mirar a Lionel. Lex: (En voz baja, a la defensiva) No dejaba de llorar. Traté de acunarle y entonces... (Cada vez más nervioso) Tienes que creerme. Lionel: ¿Qué has hecho, Lex? Lionel se acerca a la cuna y Lex se aparta de su camino mientras Lionel mira a Julian. Lionel: ¿Qué-- (Se inclina sobre la cuna con lágrimas en los ojos. Susurra ) ¿Qué has hecho? ¿Qué-- (Respira con dificultad y se vuelve hacia Lex con una expresión de furia) ¿Qué has hecho? ¡¿Qué has hecho?! Lionel le da una bofetada y Lex cae al suelo. Volvemos al presente mientras Lex se desploma sobre el suelo del estudio. Lionel se arrodilla junto a él. Lionel: ¿Lex? ¿Hijo? Lex: ¿Qué ha pasado? Lionel: No lo sé. Estábamos hablando y entraste en estado catatónico y... voy a llamar al médico. Lex: (Se levanta) No te molestes. Estoy bien, estoy bien. Lex se acerca al bar y coge una botella de agua, bebiendo ansiosamente. Lionel: Este es un efecto secundario de tu tratamiento, ¿verdad? (Le toca la cara) Estás jugando con fuego, hijo. Lex: (Le aparta la mano) ¡Para! Lo único que te importa es evitar que recuerde esas siete semanas. Lionel: No. No tengo nada que esconder. Has pasado demasiado tiempo viviendo en el pasado, tienes que empezar a mirar hacia el futuro. Lex: Vete. Lionel: Esa ha sido siempre tu mayor debilidad. Lex: ¡Fuera! Lionel le mira durante un momento y luego se marcha. Lex respira hondo.
Martha está en la cocina de la granja hablando por teléfono. Clark entra. Martha: Yo también te quiero, cariño. Muy bien, adiós. (Cuelga) Acabo de hablar con tu padre. Está bien, pero quieren que se quede un día más. Clark: ¿Le has contado lo de Lex? Martha: Pensé que sería mejor dejarlo en suspenso hasta que parezca algo más que una amenaza. Lionel entra. Lionel: Por desgracia me temo que ha llegado el momento. Perdone la intrusión, la puerta estaba abierta. Martha: (Sobresaltada) ¿Qué está haciendo aquí? Lionel: ¿Clark no se lo ha dicho? Vino a verme. Martha mira a Clark asombrada y él aparta la mirada con una expresión de culpa. Lionel: Su hijo siempre ha tenido predilección por los secretos. Clark: Mamá, ¿nos perdonas un momento? Martha: (Asiente) Claro. Martha se dirige hacia las escaleras pero se detiene cuando Lionel habla. Lionel: Martha, ¿le dará mis mejores deseos a Jonathan? Seguro que debe ser todo un reto para él, sacar adelante la granja encontrándose en su situación. Martha: (Fría) No se preocupe por Jonathan. Se va a poner bien. Su fuerza de voluntad nos ayudará a vencer lo que sea. (Se vuelve para marcharse) Lionel: Echo de menos sus sabios consejos, Martha. (Martha se gira para mirarle) Siempre habrá un puesto para usted si quiere volver a LuthorCorp. Martha no sabe cómo responder. Mira a Clark incómoda y luego a Lionel de nuevo y por último se dirige hacia las escaleras. Lionel: Eh, gracias, Clark, por informarme de lo que Lex se trae entre manos. Por desgracia al entrometernos sólo hemos conseguido convencerle de que acelere el proceso. Clark: (Preocupado) Podría hacerse daño. Lionel: Lo sé, pero es un adulto, Clark, y a veces la gente tiene que cometer sus propios errores para convencerse de que van por el camino equivocado. Clark: ¿Y si no lo consigue? ¿Y si termina convertido en un vegetal? Lionel: Bueno, entonces no me quedará otra opción que ingresarle de nuevo en Belle Reve. Esta vez para siempre. Clark: (Horrorizado) ¿Dónde está?
El Dr. Garner está en su laboratorio en el Instituto Summerholt. Clark entra. Clark: ¿Dónde está Lex? Dr. Garner: ¿Cómo demonios has conseguido entrar aquí? Voy a llamar a seguridad. El Dr. Garner se acerca al tanque de agua y Clark le sigue. Clark: Si sigue con estos experimentos su padre le ve a encerrar de nuevo. Clark se siente cada vez más débil, debido a la proximidad del líquido verde. Dr. Garner: Lex es consciente de los riesgos. (Se da cuenta de la condición de Clark) ¿Qué le sucede, Sr. Kent? No parece encontrarse muy bien. Clark: (Se dobla sobre sí mismo) Tiene que parar lo que está haciendo. El Dr. Garner asiente hacia un hombre que se encuentra detrás de Clark. El hombre le golpea en la espalda y le tira al suelo. Clark está demasiado débil como para levantarse. El Dr. Garner le mira de forma cruel. Dr. Garner: Siempre te han intrigado mis investigaciones. Ahora tendrás la oportunidad de formar parte de ellas. Corte a los técnicos colocando a Clark sobre una mesa de operaciones metálica. Dr. Garner: Atadle. Le quitan la chaqueta. Uno de los hombres le desabrocha el cinturón y le quita los pantalones mientras otro le corta la camiseta con un par de tijeras. El Dr. Garner les observa mientras habla por el móvil. Dr. Garner: El ratón ha mordido el cebo. Al otro lado de la línea vemos a Lionel en su oficina de LuthorCorp. Lionel: Muy bien. Ahora que he cumplido mi parte del trato espero que usted mantenga la suya. Dr. Garner: Lex nunca recibirá tratamiento en Summerholt. Lionel: Ahora puede emplear su talento en un proyecto mucho más interesante. Quiero empezar a estudiar a Clark Kent de inmediato. El Dr. Garner sonríe de forma sádica. La escena se desvanece.
Clark está atado a la camilla en el laboratorio de Summerholt, vestido únicamente con la ropa interior. Tiene dos electrodos en el pecho y otros dos en la frente. Mira a su alrededor asustado, incapaz de resistirse. Los técnicos colocan la estructura sobre el tanque mientras Lionel y el Dr. Garner observan desde abajo. Dr. Garner: (A Lionel) Estamos listos. Lionel: Yo haré las preguntas, ¿de acuerdo? Quiero la verdad acerca de Clark Kent. (Mira la camilla de forma pensativa) ¿De dónde viene? Corte a Lex entrando en el edificio. Se acerca al mostrador para hablar con la recepcionista. Lex: He venido a ver al Dr. Garner. Recepcionista: Sr. Luthor, el Dr. Garner le ha dejado un mensaje con su asistente. La sesión ha sido cancelada. Lex: Recibí el mensaje, pero quiero hablar con él personalmente. Recepcionista: Me temo que se encuentra fuera en un seminario. Lex: (Incrédulo) Gracias. Lex se aleja del mostrador y marca un número en el móvil. El teléfono de Lionel empieza a sonar en el laboratorio. Mira quién llama y luego contesta. Clark sigue suspendido sobre el tanque. Lionel: Lex, estoy reunido. Lex: ¿En Summerholt? ¿Por eso el Dr. Garner canceló mi sesión? Lionel: Lex, ahora no tengo tiempo para esto. Lex: Pues será mejor que lo encuentres. Porque mi tratamiento funcionó. Lo recuerdo todo. Lionel: (Pausa. Se le ve muy preocupado) ¿Dónde estás? Lex: Tú sabes dónde estoy, papá. (Lex cuelga el teléfono sintiéndose confiado) Lionel: (Al Dr. Garner) Tengo que resolver un problema. Espere a que vuelva. Lionel se marcha. Dr. Garner: (A los técnicos) Bajadle al tanque. No pienso esperar a nadie. Los técnicos sumergen la estructura en el agua. A medida que va bajando Clark tiembla cada vez con más fuerza, especialmente cuando está cubierto por el líquido verde con sólo su cara al descubierto. Dr. Garner: Clark, quiero que te relajes. Llévame hasta tu primer recuerdo. ¿De dónde vienes? Clark tiembla con menor intensidad, los ojos cerrados. Zoom hasta su ojo, que se abre dejando ver la pupila. Vemos uno de sus recuerdos, un bebé envuelto en una manta amarilla y alguien colocándole en una nave. Escuchamos la voz de Jor-El. Jor-El: Ponle dentro, Lara. Nuestro tiempo se ha terminado. El reloj de arena está vacío. Vemos a Lara colocando la llave en la nave y escuchamos su voz. Lara: ¿Y si no le quieren? El interior de la nave se ilumina con símbolos kryptonianos. Jor-El y Lara unen las manos sobre el bebé. Jor-El: Lara, su destino está escrito. Y el nuestro. Lara: (Con tristeza) Adiós, mi dulce Kal-El. El disco octogonal está en su ranura en la nave. Lara lo presiona y se funde con la estructura, cerrando el agujero. Lara y Jor-El siguen cogidos de la mano mientras los símbolos dan vueltas y la nave se cierra sobre el bebé. De vuelta al presente en el laboratorio. Clark está gritando en la camilla. Clark: ¡Lara! ¡Lara! ¡Lara! Dr. Garner: ¿Quién es Lara, Clark? (Clark no dice nada) ¿Por qué no responde? Técnico: No estoy seguro, Doctor. Pero está teniendo una especie de reacción a la disolución. Clark empieza a agitarse de nuevo y las luces brillan por un aumento de energía. Clark: ¡Lara! Técnico: ¡Tenemos que sacarle de ahí! Dr. Garner: No. No nos ha dicho lo que queremos. Clark: ¡Lara! Clark sigue temblando y la electricidad recorre al agua en el tanque. Corte a Lionel caminando hacia el mostrador de Summerholt, donde le espera Lex. Lionel: ¿Lex? Lex, ¿qué es tan urgente como para que me saques de una reunión? ¿Cuál es el problema, hijo? Lex: No lo sé, papá. El hecho de que ahora trabajes con el Dr. Garner me hace entender que estás verdaderamente asustado de lo que pueda recordar. ¿Qué le has dado? Corte a Clark en el tanque. Se estremece con más violencia cada vez y las máquinas a su alrededor explotan soltando chispas. Clark: ¡Lara! ¡Lara! Dr. Garner: ¡Apagadlo! En la entrada del edificio escuchamos un golpe muy fuerte que hace que el suelo se mueva y salte la alarma de emergencia. Lionel: ¿Qué demonios ha sido eso? Recepcionista: Es la alarma del laboratorio de investigaciones sobre la memoria. Lex: (A Lionel) Parece que no soy el único que está jugando con fuego. Lex pasa junto a Lionel y se dirige hacia el laboratorio. Lionel: Lex. ¿Lex? (Lex sigue caminando) ¡Lex! Lex entra en el laboratorio. La mayor parte de las máquinas están destrozadas en el suelo. Ve a uno de los técnicos, tendido inconsciente, y comprueba su cuello en busca de pulso. Sigue caminado por la habitación, bajando la cabeza para no golpearse con una de las lámparas de neón, y llega hasta el tanque. La camilla se ha inclinado ligeramente y Clark está inconsciente, completamente sumergido. Actuando con rapidez Lex encuentra una tubería en el suelo y la usa para romper el cristal del tanque. El agua verde se derrama sobre el suelo y Lex mira a Clark dentro del tanque. Lex: Clark. Clark vuelve la cabeza, recobrando el conocimiento lentamente. Clark: (Débilmente) Lex, ayúdame. Lex: Voy a sacarte de aquí. Se miran a los ojos durante un momento mientras las máquinas siguen soltando chispas a su alrededor. La escena se desvanece.
Plano exterior del desván de Clark. Noche. En el interior vemos a Clark sentado en los escalones, pensativo. Lex entra. Clark le ve, se levanta y sube por las escaleras sin decir ni una palabra. Lex le sigue. Lex: Quería saber cómo te sientes. Parecías hecho polvo. Clark: (Seco) Sí, sobreviviré. Lex: ¿Qué estabas haciendo en Summerholt, Clark? Clark: (De espaldas a Lex) Intentaba evitar que un amigo cometiera un gran error. Lex: Esa es tu opinión. Te dije que no te metieras, pero tenías que seguir insistiendo. Incluso se lo contaste a mi padre. Clark: (Se vuelve) Sí, créeme, Lex. Es la última persona a la que le pediría ayuda, pero no tenía más opciones. Lex: El te traicionó, Clark. Canceló mis sesiones con Garner a cambio de ofrecerte como una rata de laboratorio. He tratado de mantener a mi padre lejos de ti, pero está obsesionado. Si hubiera recuperado esas siete semanas podría haberle detenido de una vez. Clark: Puede, Lex. O puede que hubiera sido peor. Siempre me estás diciendo que no quieres convertirte en tu padre y lo creo de verdad, pero cuanto más os enfrentáis más te pareces a él. Y más gente sale herida. Lex: (Se acerca a Clark, resentido) Yo nunca seré como mi padre. Nunca te sacrificaría a ti ni a alguien que me importara para destruirle. Lex se vuelve y se dirige hacia la escalera. Clark: Lex, ¿por qué tu padre te odia tanto? Lex se detiene durante un momento sin volverse. Lex: Cuídate, Clark. Lex sigue bajando los escalones. Se detiene al llegar al descansillo y el granero se oscurece a su alrededor. Recuerda otra escena que sucedió cuando era pequeño. El joven Lex vestido con el pijama sube las escaleras de la mansión llevando una bandeja con comida. Noche. Escucha a Julian en la otra habitación, llorando sin parar. Sigue el sonido por el pasillo y se detiene cuando los gritos se cesan de pronto. Sube las escaleras aterrorizado y corre por otro de los pasillos hasta la habitación de Julian. Entra en el cuarto y las luces rojas, azules y amarillas se reflejan en su rostro. Lex: ¿Mamá? Lillian, vestida con un camisón, está inclinada sobre la cuna de Julian, de espaldas a Lex. No contesta. Lex: (Con insistencia) ¿Mamá? Lillian se vuelve. Tiene la cara cubierta de lágrimas y una almohada en la mano, la que unos segundos antes sostenía dentro de la cuna. La deja caer al suelo y Lex la mira, comprendiendo lo que ha pasado. Se acerca a ella. Lex: ¿Qué has hecho? Lillian se acerca a Lex con una sonrisa aturdida. Lillian: Ssh. No despiertes al niño. Está durmiendo. Lex pasa junto a su madre y corre hacia la cuna, mirando en su interior. Lex: (Susurra horrorizado) No. No. (Se vuelve hacia Lillian) ¿Qué va a pasar con papá? Lillian: Ssh. Papá no tiene que preocuparse de nada ahora, cariño. (Le besa en la frente) Ahora Julian es feliz. Lillian asiente y se dirige hacia la puerta, tambaleándose. Lex vuelve a mirar la cuna, con el bebé inmóvil en su interior. Lex: No... Volvemos al presente. Lex sigue en el descansillo de la escalera del desván. Clark se acerca a él. Clark: ¿Lex? ¿Estás bien? Lex: Sí, sí, estoy bien. Lex se marcha y Clark le observa confuso.
Plano exterior de LuthorCorp. Lionel entra en su oficina y encuentra a Lex sentado en la mesa, esperándole. Lex: Veo que una vez más te las has apañado para salir ileso de la debacle. Lex sostiene un periódico con una foto del Dr. Garner. El titular dice "El fundador de Summerholt en estado de coma tras un accidente médico." Lionel: (Se ríe) Lex, la única razón de que me encontrara en Summerholt es porque estaba preocupado por ti. Lex: Y por Clark. Lionel: Me sentí horrorizado al descubrir que el Dr. Garner le estaba reteniendo contra su voluntad. Lex: (Sonríe ante la mentira de Lionel) Con el jaleo de ayer no he tenido oportunidad de hablarte acerca de los recuerdos reprimidos que he logrado recuperar. Lionel: (Exasperado) Oh, Lex... Lex: No te preocupes papá, no tiene nada que ver con esas siete semanas. Lex se levanta y se aleja de la mesa, de espaldas a Lionel. Lionel se acerca al escritorio y coge el artículo acerca del Dr. Garner. Lex se vuelve. Lex: Era sobre Julian. Lionel: (Deja caer el periódico en la mesa) Sí bueno, dejamos esa tragedia atrás hace muchos años, ¿no? Lex: Yo no le maté. Lionel le mira a los ojos, sobresaltado. Respira hondo. Lionel: Lex, comprendo que necesites justificar tu comportamiento, pero, (Suspira por la emoción contenida) te vi, Lex. Te vi de pie junto a la cuna de Julian. (Hace un esfuerzo para reponerse) Es el pasado. Es historia. Lionel le vuelve la espalda y mira la mesa. Lex se acerca lentamente a él. Lex: (Pausa, con suavidad) Mamá lo hizo. Lionel se gira para mirarle. Lex: Entré en el cuarto y la encontré allí. (Susurra pese a la emoción) Eso es lo que había reprimido. Lionel: (En voz baja y amenazadora) No te atrevas. No permitiré que deshonres la memoria de tu madre de esa manera. Lex: (Furioso) No la culpo. Es culpa tuya. Lionel: ¿De qué estás hablando? Tu madre quería a Julian. Ella nunca... ¡no sería capaz de matar a su propio hijo! ¡Le quería! Lex: Le quería tanto que no podía soportar la idea de someterle a tu peculiar concepto de paternidad. Lionel se aleja de Lex, disgustado y herido, camino de la puerta. Coge el abrigo, pero entonces mira de nuevo a Lex y lo suelta en una silla, poco dispuesto a abandonar la discusión. Lionel: Muy bien, Lex. ¿Y por qué aceptaste la culpa por la muerte de tu hermano Lex: (Se vuelve) Porque yo era tu único heredero, papá. Sabía que no permitirías que me pasara nada. Pero mamá... ella sería el cordero camino del matadero. El rostro de Lionel refleja un tremendo shock cuando se da cuenta de la verdad de las palabras de Lex. Abre la boca y el labio inferior le tiembla mientras sus ojos se llenan de lágrimas de horror. Lionel: (Tembloroso) Oh... Lex asiente. Lionel: Si... si lo hubiera sabido, si... (Le agarra por la chaqueta, desesperado) Si lo hubiera visto... Lex: ¿Qué? Lionel: (Sinceramente arrepentido) Las cosas hubieran sido tan diferentes entre nosotros. Lex: Sí papá. Puede que me hubieras querido y todo. Lionel trata de contradecirle. Lex: No. No. Lionel: Yo-- Lex aparta a Lionel de su camino y sale de la oficina. Lionel se queda solo, cambiando su peso de un pie a otro.
Clark está sentado en el sofá del desván. En la mesa que se encuentra frente a él hay un modelo del Sistema Solar. Los planetas están unidos por alambres y giran lentamente en torno al sol. Clark los mira en silencio, deprimido. Martha entra y sube las escaleras. Clark la ve y acciona el interruptor, haciendo que los planetas se detengan. Martha: (Preocupada) Casi no has dicho nada de lo que pasó en Summerholt. Clark: (Triste) No te preocupes mamá, mi secreto está a salvo. Martha: (Suspira) Bien, estaré en la casa si quieres hablar. Martha se dirige hacia la salida y Clark la observa en silencio durante un momento. Clark: Lara... (Martha se vuelve) ...es el nombre de mi madre biológica. Clark se pone de pie y se acerca a Martha. Martha: ¿Cómo lo sabes? Clark: Cuando estaba en el tanque vi mi primer recuerdo. Ella me colocaba en la nave. Su único miedo era que nadie me quisiera. Martha: (Asombrada) No puedo imaginar la agonía de poner a mi hijo en una nave y mandarle de viaje a través de las estrellas. Clark: Por culpa de Jor-El siempre creí que mis padres biológicos eran monstruos, pero ella no lo era. No puedo creer que la olvidara. Martha: Y no lo hiciste, Clark. Tu primera palabra fue Lara. (Martha sonríe) Tu padre y yo nunca supimos lo que significaba. Hasta ahora. Clark sonríe también. Clark: Ojalá te hubiera conocido. Para que sepa que tengo una gran madre. Martha: Lo sabe, Clark. El amor de una madre nunca muere. Martha y Clark se abrazan. Clark sonríe ligeramente mientras la luz del atardecer les rodea. La escena se desvanece.
Música interpretada por: "My Immortal" de Evanescence, Fallen __________________________________________________________________________________
Transcripción: Kerrplop
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