Temas de interés y actualidad

Los pobres: interpelación a la Iglesia

Con mucha frecuencia los obispos creemos que tenemos la razón, normalmente creemos que la tenemos siempre, lo que pasa es que no siempre tenemos la verdad, sobre todo la verdad teológica, de modo que os pido, que no nos dejéis en una especie de dogmática ignorancia. Y hablando de los teólogos en España, creo que es de justicia subrayar que hoy en España hay teólogos y teólogas, (las teólogas son más recientes), a la altura de aquel siglo de oro, de las letras, y del pensamiento españoles, y ni Italia, ni Francia, ni Alemania, por citar los países más vecinos, dejan atrás ni en número ni en calidad la galería de teólogos que en España tenemos; y pido a la Asamblea un aplauso.

La noche oscura de los pobres

La vida de los pobres -allí, aquí, en Centroamérica muy concretamente- no es de día, es de noche, "noche oscura". Menos poética y menos mística que la noche oscura de Juan de la Cruz... Aquellos, estos pobres, tienen todos los motivos humanos para rebelarse contra el Dios vida-amor-liberación. Su esperanza -esa sí, "contra toda esperanza"- justifica sobradamente la sorpresa que Péguy pone en la boca de Dios con respecto a la "más pequeña" de las tres virtudes teologales: la incomprensible esperanza de los humanos.

Quedan los pobres y Dios

La opción por los pobres es «por los pobres»: fundamentalmente, los que no tienen, los que no pueden, aquellos que viven las «carencias» de la vida normal, económicamente: falta de tierra, de vivienda, de salud, de educación, de participación_ Los prohibidos de vivir plenamente su dignidad de personas, hijos e hijas de Dios, hermanos y hermanas.

La noche oscura de los pobres... en vela.

La solidaridad es una forma plena de la caridad de siempre pero con vivencia crítica, histórica, política, geopolítica, de espiritualidad integrada. La solidaridad es la caridad potenciada por la opción por los pobres. La misma crisis que la opción por los pobres está pasando en el corazón de muchos y en muchos sectores de la Iglesia, la pasa lógicamente la solidaridad.

El Jesús histórico

Jesús preguntó a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos le contestaron: Unos, que Juan el Bautista; otros que Elías; y otros, que uno de los profetas. "El esfuerzo por llegar al Jesús histórico y a su mensaje no es una tarea marginal de la investigación neotestamentaria... sino que es la tarea central de la investigación acerca del Nuevo Testamento"

Temas de actualidad

Al carecer la vida de unos ideales trascendentes que la den sentido a la existencia humana, la persona cae en el hedonismo (búsqueda del placer como fin en sí mismo) o en la desesperación y el escapismo. Ello explica la exagerada proliferación de las industrias del entretenimiento. La distracción o la diversión deja de ser un tiempo de verdadero descanso y expansión, de "cargar las baterías", de enriquecimiento personal, familiar y comunitario. Se convierte entonces en un frenesí sin término, con la consecuente frustración cuando ésta termina y luego en la búsqueda de mayores entretenimientos.

Se llega así al fenómeno de la adicciones, que van más allá de las conocidas, como el alcohol, las drogas y el juego. Ahora existen las adicciones al sexo, a la comida, al trabajo, al consumismo, a la televisión, a las computadoras, a los juegos electrónicos y a la violencia, incluso dentro de la familia.

La palabra viva de Monseñor Romero

Las homilías de los grandes Santos Padres de la Iglesia todavía hoy llenan la oración oficial de la misma Iglesia de Jesús, particularmente en el rezo del Breviario. San Agustín, san León, san Ireneo, san Cipriano, obispos, y mártires algunos de ellos, nos han dejado en sus comentarios dominicales al Evangelio el testimonio de una palabra pastoral comprometida con la Palabra de Dios y con la vida del pueblo.

Ni ha terminado la era de los Santos Padres de la Iglesia, ni ha terminado la validez de sus homilías. El pueblo de Dios sigue caminando y sigue soplando verdad y esperanza el Espíritu de Dios.

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