Satanás, los espíritus inmundos y los demonios.


Quien sea agente del poder o lleve en sí la ambición de poder nunca dará libertad al hombre ni lo persuadirá a abandonar la ideología de poder y violencia que lo posee (es el demonio o espíritu inmundo). Dar libertad es arruinar el poder, ajeno o propio. En consecuencia, a ese tal no le interesa liberar a los poseídos (que son los fanáticos del poder y de la violencia) de su manera de pensar, sino ganarlos para su causa.


 

 

 

 



 

 

Ante tantas interpretaciones y variopintos conceptos que nos dan sobre los demonios, nos hemos adentrado en la Biblia de manos de maestros de la traducción y de la exégesis para que nos expliquen el significado de estos espíritus malignos y nos aclaren un poco las ideas que tenemos de ellos y podamos dormir un poco más relajados con tantos seres tan malvados.

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Del libro ( Evangelio, figuras y símbolos ) Juan Mateos y Fernando Camacho. Ed. El Almendro