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El verdadero
amor.
"Tuyo
es, Señor, el verdadero amor".
No hay palabra que usemos más aquí
abajo en la tierra que la palabra "amor". El
amor es la aspiración más alta, el deseo más noble,
el placer más profundo del hombre sobre la tierra. Y,
sin embargo no hay palabra de la que más abusemos que
la palabra “amor”. Le hacemos decir bajas pasiones y
sentimientos inconstantes, lo manchamos con infidelidad
y aun lo anegamos en violencia. Tenemos incluso que
renunciar a veces a la palabra para evitar sentidos
desagradables. Nos falla el lenguaje, porque nosotros le
hemos fallado a la verdad.
Aun cuando me llego a la religión y la oración y a mi
relación contigo, Señor, confieso que uso con miedo la
palabra "amor". Tu gracia y tu benevolencia me
animan a decir "te amo", pero al mismo tiempo
caigo
en la cuenta de lo poco que digo cuando digo eso, de lo
poca cosa que es mi amor, superficial, inconstante, poco
de fiar. Soy consciente de las limitaciones e
imperfecciones de mi amor, y comprendo entonces que yo
también debería abstenerme de usar esa palabra. No
encuentro el verdadero amor en la tierra, ni siquiera en
mi propio corazón.
Por eso me consuela ahora pensar que al menos hay un
lugar, una persona en quien puedo encontrar el verdadero
amor, y ese eres Tú, Señor.

"Tuyo
es, Señor, el verdadero amor".
De
hecho ese es tu mismo ser, tu esencia, tu definición.
"Dios es amor". Tú eres amor, tú eres el único
amor puro y verdadero, firme y eterno. Puedo volver a
pronunciar la palabra y recobrar su sentido. Puedo creer
en el amor, porque creo en ti. Puedo renovar la
esperanza y recobrar el valor de amar, porque sé que
existe el amor verdadero, y está cerca de mí.
Ahora puedo amar, porque creo en tu amor. Me sé y me
siento amado con el único amor verdadero que existe, tu
amor infinito y eterno. Y eso me da fuerzas y confianza
para entregarme a amar a los demás, a ti
primero y sobre todo, y luego, en ti y para ti, a todos
aquellos que tú pones a mi lado en la vida. El amor
verdadero es tuyo, Señor, y con fe y humildad, yo ahora
lo hago mío para amar a todos en tu nombre.

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DE
LOS AMIGOS DE LA PARROQUIA VIRTUAL
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