|

LO QUE NOS
ALIENA...
Puede extrañar el significado que se atribuye
a ciertos personajes o sucesos, o bien a
acciones o dichos de Jesús y para mucha gente es
difícil descubrir el sentido teológico de
numerosos pasajes que se presentan como relatos
históricos.
Podéis apreciar como estos personajes que
aparecen en los evangelios son imágenes
culturales de gran impacto y sirven a los
evangelistas para designar factores que alienan
al hombre, impidiéndole su desarrollo e incluso
el desarrollo de sus facultades y la expresión
de su personalidad.
EL
HOMBRE DEL BRAZO ATROFIADO
Es necesario aprender a leer los evangelios,
poder diferenciar entre el mensaje que nos
quieren transmitir los evangelistas y el
envoltorio literario en que lo formulan.
Aunque todos los pasajes no están escritos
en sentido figurado y muchas veces el
mensaje salta a la vista, no se puede leer
ingenuamente alguno de ellos.
|
EL
EPISODIO DE LA HIJA DE JAIRO
La hija de Jairo es una figura simbólica con
la que Marcos nos representa a esa parte del
pueblo judío que esta integrado en las
instituciones. Sin embargo esta "tutela" que
ejercen los "dirigentes" y "entendidos", que
lo mantienen en el infantilismo, acaba por
exasperarlos y los lleva a abandonar la
práctica religiosa, quedando desorientados y
sin horizonte alguno.
|
EL
PARALÍTICO DE LA PISCINA
Representan a esa parte del pueblo que ha
renunciado voluntariamente a su propia
plenitud. Se han quedado ciegos porque no
son capaces de "entender", tienen la mente
obcecada, consecuencia de la "tiniebla" en
que viven; la Ley les impide conocer el amor
y la calidad de vida que Dios quiere para el
hombre.
|
EL
EPILÉPTICO
El "espíritu
de violencia", que "entre gritos y
convulsiones salió", nos indica la enorme
resistencia de todos los "fanáticos" para
dejarse convencer y abandonar sus ideas y
también nos indica el poder de persuasión de
la palabra de Jesús. Al abandonar ese
"espíritu violento e inmundo", ese fanatismo
tan arraigado en él, el individuo queda como
inerme, sin razón ya para vivir (Mc 9,26),
pero Jesús lo levantará y le ofrecerá una
nueva posibilidad de vida (Mc 9,27; Mc
5,41s.).
|
ENDEMONIADOS
Y POSEIDOS
El "Espíritu
Santo" es el Espíritu, la Fuerza de Dios,
fuerza que se traduce en amor y produce la
vida. El espíritu inmundo es también una
fuerza, pero esta vez maléfica que
representa a una ideología de opresión. El
primero es un Espíritu que "consagra" y
consigue que el hombre se introduzca en la
esfera divina; el segundo es el espíritu que
"impurifica" al hombre y lo hace
incompatible con Dios.
|
|