El brazo atrofiado
  La hija de Jairo
  El epiléptico
  El paralítico
  Endemoniados
  El geraseno
  Los alienados

  El leproso
  La mujer con flujos
  El ciego
  El sordo
  El ciego de Betsaida
  El ciego bartimeo
  El demonio sordo

  El chiquillo
  La mujer del perfume
  La viuda pobre
  El centurión
  La siriofenicia
  El joven que escapa

  

  

  

      
  

 


 
  
 
 
 
               
   
SATANÁS ENDEMONIADOS IMPUROS LOS PECADOS
El hombre tiene que "calibrar" su oído, quitarse ese "tapón" que nos impide una perfecta audición, y ese tapón que es el "mundo" se quita "afinando" la conciencia que resuena dentro de nosotros, que jamás podremos reducir al silencio. En el interior del hombre no hay secretos, la conciencia es la "voz" de Dios, no podemos engañarla, ella es la que nos premia y nos castiga. El hombre por muy "grande" que sea nunca tendrá poder contra su conciencia, jamás podrá dominarla o reducirla y mucho menos destruirla. Podrá negarla o desobedecerla, pero nunca tendrá poder para hacerla callar. 
 ¿Qué dicen los Evangelios de satanás...?

Es precisamente esta ideología de "figurar", de "prestigio", de ambición "poder" la que consigue que el hombre no pueda escuchar el "mensaje" de Jesús. Son los que "están junto al camino" (Mc 4,15), en ellos "se siembra" el mensaje, pero en cuanto lo "escuchan", viene Satanás y les quita ese mensaje.

 Los 7 pecados capitales

Nos oponemos a Dios con el orgullo; con la ira y la envidia nos oponemos a nuestro "yo personal"; con la avaricia, la lujuria y la gula vamos contra los objetos y personas exteriores y con la pereza (y la tristeza o languidez) vamos contra los bienes exteriores, la regla interior y el orden divino.


 Lujuria, gula, pereza y desorden...
La concupiscencia de la carne es, por excelencia, la lujuria, es la más extendida de todas las pasiones, el más violento de los vicios, el que lleva consigo consecuencias más desastrosas, es, según el hombre de ciencia, una perversión del instinto de reproducción.

 Un cambio personal
Todo el mal social radica en el egoísmo personal. Si no se transforma el hombre, cada uno de los hombres, es imposible que cambie la sociedad que los contiene, por eso la única condición para el cambio social es el cambio personal.

 Enfermedad y muerte
Estamos enfermos tanto en cuerpo como en alma porque por libre decisión nos hacemos culpables de actos y situaciones que llevan consigo, tanto por exceso como por defecto, una perturbación de nuestra naturaleza.
El espíritu inmundo es la identificación del hombre con esa ideología que lo domina y lo despersonaliza. No habla ya el propio hombre, sino la ideología que profesa. No es, pues, ese espíritu impuro, un ser exterior, invisible y maligno que se introduce en el hombre y que lo posee, sino un "factor alienante", procedente del exterior, que se introduce en el hombre (al ser aceptado) y le impide ser él mismo.
Satanás... satanás...
Uso y significado de la palabra "Satanás" en el AT y el judaísmoUso y significado de la palabra "Satanás" en los EvangeliosLa ideología que que hace que el hombre se cierre al mensaje"Satanás" en los Evangelios de Mateo, Lucas y JuanLos espíritus inmundos y los demoniosHay, que interpretar los pasajes según que aparezca una u otra expresión...

Quien sea agente del poder o lleve en sí la ambición de poder nunca dará libertad al hombre ni lo persuadirá a abandonar la ideología de poder y violencia que lo posee (es el demonio o espíritu inmundo). Dar libertad es arruinar el poder, ajeno o propio. En consecuencia, a ese tal no le interesa liberar a los poseídos (que son los fanáticos del poder y de la violencia) de su manera de pensar, sino ganarlos para su causa.


 ¿Quién endemonia a quién?
En contraste con la exuberante demonología del judaísmo, los evangelistas tratan el tema con mucha sobriedad. El diablo aparece poquísimo en los evangelios, que no registran ningún caso de posesión por parte de Satanás, sino sólo por parte de los demonios, definidos también como «espíritus impuros».

 ¿Existe el Diablo?

Dada la frecuencia con que, ante todo la Escritura y luego los Padres de la Iglesia, hablan del diablo, no es extraño que sus afirmaciones en este campo entraran a formar parte de la enseñanza oficial de la Iglesia.


 


La Parroquia Virtual

"Cultiva la simplicidad y la inocencia, y te parecerás a los niños pequeños que ignoran el mal, causa de ruina para la vida de los hombres. Ante todo, no hables mal de nadie, no prestes oído complaciente a las habladurías de los malvados, porque si no, al escucharlos, participarás de su pecado de maledicencia, pues al creer en ellos concebirás contra tu hermano malos sentimientos. La maledicencia es mala, es un demonio turbulento que nunca descansa y que siempre busca la discordia" (Pastor de Hermas)

 
  


 

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Esta doctrina es de Dios... o yo hablo por mi cuenta...

El concepto de verdad, en Juan no es, por tanto, el de los griegos, que se refiere a un concepto intelectual; la experiencia de vida, en cuanto consciente y de algún modo formulable, constituye la verdad para el hombre.

El mensaje de Jesús de Nazaret

Jesús rechaza las tradiciones falsamente religiosas y las reduce a simples hábitos humanos, acuerdos de costumbres que importan muy poco al lado de los verdaderos mandamientos de Dios.

No a una Iglesia de fieles pasivos
La propuesta de Jesús implica, por tanto, que los cristianos no pueden formar una iglesia de fieles pasivos, dedicados únicamente a cumplir con sus supuestas obligaciones para con Dios y esperando que sea él quien lo solucione todo.
Donde no hay vida no hay verdad

Excomulgado por la gracia de Dios

La creencia, contenida en el Antiguo Testamento, de que Dios es el autor de las desdichas que se abaten sobre la humanidad, deja al hombre solamente la posibilidad de aceptar resignado lo que el Señor le envía, esperando que éste no apriete mucho la mano.