|
|
|
| |
SATANÁS
ENDEMONIADOS
IMPUROS
LOS PECADOS El
hombre tiene que "calibrar" su oído, quitarse ese
"tapón" que nos impide una perfecta audición, y
ese tapón que es el "mundo" se quita
"afinando" la conciencia que resuena dentro de
nosotros, que jamás podremos reducir al silencio. En el
interior del hombre no hay secretos, la conciencia es la
"voz" de Dios, no podemos engañarla, ella es la que
nos premia y nos castiga. El hombre por muy "grande"
que sea nunca tendrá poder contra su conciencia, jamás podrá
dominarla o reducirla y mucho menos destruirla. Podrá negarla
o desobedecerla, pero nunca tendrá poder para hacerla
callar.
¿Qué dicen los Evangelios de satanás...?
Es precisamente
esta ideología de "figurar", de
"prestigio", de ambición "poder"
la que consigue que el hombre no pueda escuchar el
"mensaje" de Jesús. Son los que "están
junto al camino" (Mc 4,15), en ellos "se
siembra" el mensaje, pero en cuanto lo
"escuchan", viene Satanás y les quita ese
mensaje.
|
|
Los 7 pecados capitales
Nos
oponemos a Dios con el orgullo; con la ira y la
envidia
nos oponemos a nuestro "yo personal"; con la avaricia, la
lujuria y la gula vamos contra los objetos
y personas exteriores y con la pereza (y la tristeza o
languidez) vamos contra los bienes exteriores, la regla
interior y el orden divino.
|
|
|
|
Lujuria, gula, pereza y desorden...
La concupiscencia de la carne es, por
excelencia, la lujuria, es la más extendida de todas
las pasiones, el más violento de los vicios, el que
lleva consigo consecuencias más desastrosas, es, según
el hombre de ciencia, una perversión del instinto de
reproducción.
|
|
Un cambio personal
Todo el mal social radica en el egoísmo
personal. Si no se transforma el hombre, cada uno de
los hombres, es imposible que cambie la sociedad que
los contiene, por eso la única condición para el
cambio social es el cambio personal.
|
|
|
Enfermedad y muerte
Estamos enfermos tanto en cuerpo como
en alma porque por libre decisión nos hacemos
culpables de actos y situaciones que llevan consigo,
tanto por exceso como por defecto, una perturbación
de nuestra naturaleza. El
espíritu inmundo es la identificación del hombre con
esa ideología que lo domina y lo despersonaliza. No
habla ya el propio hombre, sino la ideología que
profesa. No es, pues, ese espíritu impuro, un ser
exterior, invisible y maligno que se introduce en el
hombre y que lo posee, sino un "factor
alienante", procedente del exterior, que se
introduce en el hombre (al ser aceptado) y le impide ser
él mismo.
|
|
Satanás... satanás...
    
Quien
sea agente del poder o lleve en sí la ambición de
poder nunca dará libertad al hombre ni lo persuadirá
a abandonar la ideología de poder y violencia que lo
posee (es el demonio o espíritu inmundo). Dar
libertad es arruinar el poder, ajeno o propio. En
consecuencia, a ese tal no le interesa liberar a los
poseídos (que son los fanáticos del poder y de la
violencia) de su manera de pensar, sino ganarlos para
su causa.
|
|
|
¿Quién endemonia a quién?
En
contraste con la exuberante demonología del judaísmo,
los evangelistas tratan el tema con mucha sobriedad.
El diablo aparece poquísimo en los evangelios, que no
registran ningún caso de posesión por parte de Satanás,
sino sólo por parte de los demonios, definidos también
como «espíritus impuros».
|
|
¿Existe el Diablo?
Dada la frecuencia con
que, ante todo la Escritura y luego los Padres de la
Iglesia, hablan del diablo, no es extraño que sus
afirmaciones en este campo entraran a formar parte de la
enseñanza oficial de la Iglesia.

|
|
| | |
|
|
La
Parroquia Virtual
"Cultiva
la simplicidad y la inocencia, y te parecerás a los niños pequeños
que ignoran el mal, causa de ruina para la vida de los hombres. Ante
todo, no hables mal de nadie, no prestes oído complaciente a las
habladurías de los malvados, porque si no, al escucharlos,
participarás de su pecado de maledicencia, pues al creer en ellos
concebirás contra tu hermano malos sentimientos. La maledicencia es
mala, es un demonio turbulento que nunca descansa y que siempre
busca la discordia" (Pastor
de Hermas)
| |
|
|
|
DEMONIOS

.
.
NOTICIAS
.
.
.

.
.

.
.

Esta doctrina es de Dios... o yo hablo por mi cuenta...
El concepto de verdad, en Juan no es, por tanto, el de los griegos, que se refiere a un concepto intelectual; la experiencia de vida, en cuanto consciente y de algún modo formulable, constituye la verdad para el hombre.
El mensaje de Jesús de Nazaret
Jesús rechaza las tradiciones falsamente religiosas y las reduce a simples hábitos humanos, acuerdos de costumbres que importan muy poco al lado de los verdaderos mandamientos de Dios.
No a una Iglesia de fieles pasivos La propuesta de Jesús implica, por tanto, que los cristianos no pueden formar una iglesia de fieles pasivos, dedicados únicamente a cumplir con sus supuestas obligaciones para con Dios y esperando que sea él quien lo solucione todo. Donde no hay vida no hay verdad
Excomulgado por la gracia de Dios
La creencia, contenida en el Antiguo Testamento, de que Dios es el autor de las desdichas que se abaten sobre la humanidad, deja al hombre solamente la posibilidad de aceptar resignado lo que el Señor le envía, esperando que éste no apriete mucho la mano.
|
| |