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El
Evangelio de Mateo
Hace
más de un millón de años que el hombre apareció
sobre la tierra y sin embargo nosotros contamos desde un
año "el cero", año que es definitivo para la
vida humana y para toda la creación, porque un nuevo
Hombre, Jesús, irrumpe en la historia y ocupa un
espacio en nuestro tiempo. Jesús significa
"salvador", no viene a recibir poderes u
honores ni a "dar una vuelta a la tierra",
sino a liberarnos de una vida triste y en sombras.
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El
Evangelio de Lucas

Para Lucas el Reino de Dios (la salvación), es un largo camino que al igual que Jesús debe recorrer el nuevo pueblo peregrino. Reino que comienza y termina en Jerusalén, pero que no se detiene en la ciudad santa. Allí mismo el Espíritu irrumpe sobre los apóstoles y el Evangelio atraviesa todas las fronteras, hasta que por medio de Pablo, llega a Roma. Es por eso el cristianismo que refleja Lucas "un camino" en pos de Cristo.
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Jesús es la buena
noticia

Significa, antes que nada el acontecimiento Cristo que viene al mundo para orientar a los hombres acerca del gran problema de la existencia humana: el sentido de la vida. Por eso llamamos a Jesús enviado de Dios, Palabra de Dios, Mesías, Salvador. Quien se una a Cristo en una adhesión plena a su estilo de vida (fe), alcanza la plenitud de su personalidad.
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El
Evangelio de Marcos

El
tema central y dominante del evangelio es el de la
identidad de Jesús. Son muchos los que se interesan por
esa cuestión: los demonios, los discípulos, la gente,
Herodes, el sumo sacerdote, Pilato, el centurión...
Muchas son también las ocasiones en que se plantea
milagros, revelaciones divinas, palabras de Jesús,
muerte de Jesús.. Pasando por sombras y luces, la
respuesta se hace esperar, pero termina siendo precisa y
clara en la confesión de aquel centurión que lo ve
morir. |
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El
Evangelio de Juan

El
evangelio de Juan es una respuesta a la situación que
vive su comunidad. A la polémica sobre la divinidad y
humanidad de Jesús, el evangelista responde
profundizando en el misterio de su encarnación y de su
muerte. Y ante la tentación de huir del mundo, exhorta
a los discípulos para que afiancen su fe en Jesús, y,
unidos a él, salgan al mundo para dar testimonio de la
verdad. | |
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A
la luz de los Evangelios

La sociedad de consumo nos tiene acostumbrados al milagro de la multiplicación de los bienes materiales. Hoy día se fabrica casi todo en serie, hay más alimentos que nunca, más cultura, más desarrollo, más riqueza en la tierra. Sin embargo, y siendo esto muy necesario, creo que hace falta poner urgentemente en marcha otro milagro, aún mayor, más
difícil de realizar. Fanatismo e intolerancia distan años luz del evangelio, exigente al máximo, pero no intransigente; que invita, pero no impone; que ofrece, pero no fuerza; que anima, pero no violenta.
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