Para los amigos de la Parroquia Virtual                                                                                              ¡No me creo ese rollo de la Biblia...!

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OI LO QUE COMENTABAN ANA Y PEDRO.

ANA: Yo no me creo ese rollo de que la Biblia y los Evangelios tengan la solución de nuestros actuales problemas y de los sufrimientos y penurias de la vida. Conozco a mucha gente que leen mucho la Biblia y todos sabemos que esa gente no arregla el mundo. PEDRO: Tienes razón, es la pura verdad. Para intentar ayudar a solucionar los problemas, no basta con leer la Biblia, hay que comprenderla, hay que "vivir" como dicen los Evangelios, de esa manera se terminarán muchos sufrimientos, habrá mas alegría y paz en el mundo e incluso no parecerán tan terribles las enfermedades y la muerte. ANA: ¿Cuál es esa noticia tan buena? ¿cómo es que los cristianos siempre están leyendo y escuchando el Evangelio y sigue habiendo tanta Diferencia entre ricos y pobres? PEDRO: Hay ricos y pobres porque hay mucha gente que tiene demasiado egoísmo y cada uno va a lo suyo. No se han enterado de lo que significa esa Buena Noticia, no comprenden la Biblia y no viven como dice el Evangelio. Los ricos quieren ser cada vez más ricos y los pobres también quieren ser como los ricos, lo que pasa es que no pueden. Todos quieren tener mucho dinero, pero nadie quiere compartirlo con los demás. Jesús ha dicho que todos somos iguales, hermanos, amigos, por eso cuando empezamos a compartir, se empiezan a acabar las penas y la gente es más feliz, esa es la Noticia de Jesús.

 

NO ES LA BIBLIA UN LIBRO CAIDO DEL CIELO...

  Cualquier pueblo, para comunicar su historia, primero necesita "vivir" todos y cada uno de los "hechos" que la componen, para más adelante poder escribirlos para las futuras generaciones, son la "memoria" de ese pueblo. La Biblia es la "memoria" del pueblo de Dios. En ella, aunque muchas veces oculta, se encuentra la "Palabra" de Dios. No es la Biblia un libro que ha caído del cielo (como el Corán), sino que fue escrita por hombres reales, muchos de ellos desconocidos. Es un conjunto de libros diversos; narraciones en prosa; poesía lírica o dramática; proverbios y máximas morales; códigos de leyes; epistolarios; literatura litúrgica o profética. Si leemos detenidamente la Biblia, veremos que es una historia "humana", con muchas lagunas, limitaciones científicas, filosóficas e incluso religiosas; con principios morales ya superados; inexactitudes cronológicas o topográficas; y con textos algunas veces folklóricos o legendarios. La Biblia es la "Palabra" de Dios pero en lenguaje "humano". La inspiración de la Biblia no es la consecuencia de una investigación científica (1). Para encontrar la Palabra "divina" debemos de superar la barrera de la palabra "humana".  

¿QUE LIBROS ESCOGEMOS?...

Los libros que gozaban de una "clara y general autoridad" y eran necesarios para la formación de los cristianos se escogieron para que formaran el actual Nuevo Testamento. La máxima preocupación de las iglesias cristianas era la de verificar que estos libros contenían el verdadero testimonio y la experiencia de los apóstoles, que fueron los que habían vivido con Jesús. Difícil labor, no libre de errores, para los primeros "amanuenses", que los tenían que copiar a mano, de comunidad en comunidad, en rollos de papiro, cuero o pergamino. A partir de siglo II empezaron a usar el "codex", parecido al libro actual, que era mucho más manejable. 

NOTAS

(1) DV 13: "Las palabras de Dios expresadas por medio de una lengua humana, se asemeja al hablar del hombre".
(2) Ex 19,24.
(3) Se forma la Torah, la Ley o Pentateuco.
(4) Siglo VII a.C.
(5) Año 538 a.C.
(6) A finales del siglo V a.C.
(7) Año 50 a.C.
(8) Evangelio: es la transcripción del término griego "euaggelion" que quiere decir "buena noticia", palabra que excluye la neutralidad y refleja una opción de fe.
(9) Mc 1,1.
(10) Mc 4,11.
(11) Jn 5,24.
(12) Jn 15,15.
(13) Jn 14,6; 8,44.
(14) Jn 3,19; 12,31.
(15) Mc 6,48
(16) Mc 9,3
(17) Mt 21,8
(18) Jn 9,1
(19) Mc 1,39-45
(20) Mc 3,1-7
(21) Mc 5,2-20
(22) Mc 7,32-37
(23) Jn 20,26
(24) Jn 19,34
(25) Lc 14,15

EL PUEBLO "OYE" LA VOZ DE DIOS QUE ESTABLECE UNA "ALIANZA"...

Todo comenzó con el peregrinaje de Abraham en busca de mejores pastos para su ganado, y ya esa "marcha" fue una "respuesta" a la llamada de Dios. Los Patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, fuera de la tienda en que viven, cuentan sus peripecias y aventuras a sus hijos, que escuchan y aprenden, de viva voz, que es Dios el que marca el destino de los hombres. Más tarde, cuando Moisés guía a su pueblo, recién liberado, a través del desierto, el pueblo "escucha" la voz de Dios que desea una "Alianza" (2). El "trato" se formaliza en un documento escrito, para dar así testimonio (3). Nace la Ley, con sus "ritos" como respuesta, y "bendiciones" o "maldiciones" según se cumpla o se quebrante. Junto a los santuarios se cuentan también los episodios de las conquistas y demás sucesos históricos para el pueblo que se ha vuelto sedentario. Con la monarquía comienza la historia "oficial" de Israel. En el reinado de Salomón, un "técnico" compone una "historia de salvación" con todas las tradiciones orales, los fragmentos poéticos que se conservan escritos y los mitos de los pueblos de los alrededores. Esta "historia" empieza en la creación del mundo y continúa con los patriarcas y Moisés hasta la llegada a la tierra prometida. Más tarde (4), se reelabora toda la historia a la luz de la "teología" predicada por los "profetas" y a la vuelta del destierro (5), se juntan las diversas tradiciones existentes y la mayor parte de los libros del Antiguo Testamento reciben su redacción definitiva. Posteriormente (6) se escriben libros como las "Crónicas", "Esdras" y "Nehemías" abarcando el periodo más extenso de la historia sagrada. Aparece un género literario llamado "Midrásh", en el que se utiliza "libremente" los datos de la historia antigua y de la tradición, con fines meramente didácticos. Con la llamada literatura "sapiencial" se recopilan "SalMos" y "Proverbios" y se escriben libros como "Eclesiastés", "Cantar" y "Eclesiástico", terminando ya definitivamente de componerse el Antiguo Testamento con el libro de la "Sabiduría" (7).

APARECE UN NUEVO MAESTRO, ES UN PERSONAJE DESCONCERTANTE...

Aparece un nuevo Maestro en Nazaret, llamado Jesús. Su forma de hablar y actuar y los milagros que realiza impresionan al pueblo y a los dirigentes judíos. El nuevo Maestro hablaba con Autoridad, a todos perdona los pecados, sin distinción de raza o creencia, y plantea a la gente interesantes cuestiones acerca de la relación con Dios, con la naturaleza y con los hombres. Con su "poder", que es el amor, abre el corazón de todos los que le escuchan; entre ellos escoge a sus discípulos, les enseña la novedad de su persona, para que puedan comprometer su vida en la construcción del llamado "Reino de Dios".

 ES NECESARIO ESCRIBIR TODO ESTO, PARA QUE NO SE OLVIDE...

  No se limita el nuevo Maestro a contarnos las "parábolas del Reino", su vida es también una desconcertante parábola. Al mismo tiempo que anuncia su muerte, al igual que hacen los profetas, anuncia también su resurrección de entre los muertos, es ese Maestro un personaje desconcertante. Al resucitar y presentarse de nuevo entre los suyos cambia los esquemas de los que le ven y confirma definitivamente la verdad de sus palabras. Los discípulos, iluminados por el "Espíritu Santo", proclaman con ilusión su fe, reconociendo a Jesús como el "Señor", el Hijo de Dios hecho hombre. Muchos judíos y paganos caerán en Jesús, pero la gran mayoría le rechazará. Al principio contaban el relato de la vida y los hechos de Jesús, los mismos testigos oculares del acontecimiento, pero, poco a poco, con el paso del tiempo, se vieron obligadas, las primeras asambleas cristianas, a poner por escrito todos estos recuerdos. Por eso se redactan los cuatro evangelios, que con las cartas de los apóstoles y de otros dirigentes, son las lecturas más habituales. Más tarde se fueron aceptando de manera regular el resto de los libros del Nuevo Testamento y como todavía seguían las prácticas en las sinagogas judías también eran leídos habitualmente los libros del Antiguo  

LOS AUTORES DEJARON SU HUELLA PERSONAL Y LA DE LA COMUNIDAD A LA QUE PERTENECIAN...

  Lo más interesante del Nuevo Testamento son sus cuatro primeros libros, los Evangelios (8). En las diferentes comunidades cristianas, se hablaba del Jesús resucitado y poco a poco se iba dando forma a la historia tanto de su vida como de su muerte. Circulaban por los grupos cristianos diversos relatos sobre Jesús, numerosas colecciones de parábolas, milagros, curaciones, hechos de Jesús y relatos de la pasión. Pero esos relatos no ponen hincapié en la vida del maestro, sino en los aspectos que más les impresionan. Se hace necesaria una elaboración continua y con argumento de la predicación, parábolas, milagros, hechos y dichos, discusiones, muerte y resurrección del Maestro. Las diferentes comunidades agrupan todos los materiales disponibles y es entonces cuando Marcos, al escribir su evangelio, inaugura un nuevo género literario que cuajó definitivamente en el cristianismo primitivo. Le siguen Mateo, Lucas y Juan. No fueron estos autores simples "compiladores", sino que dejaron su huella personal y la de la comunidad a la que pertenecían. Al ser redactados con posterioridad a los hechos que narran, están inmersos en el desarrollo de la fe de las comunidades cristianas, preocupadas por "comprender" el sentido de esos Acontecimientos y el "cómo" poder proclamarlo a los demás. Al ser también los autores fieles creyentes, tenían también su "propia" y personal visión del relato que plasman en sus escritos.

GRACIAS POR VUESTRO ESFUERZO, MARCOS, MATEO, LUCAS Y JUAN...

Marcos escribe para cristianos que provienen del paganismo, su intención es revelar "progresivamente" el misterio de Jesucristo, el Hijo de Dios (9). Es un evangelio para principiantes o "catecúmenos", quiere que penetren poco a poco en ese misterio (10), y por el camino de la fe. Nos presenta a un Jesús abandonado que ha fracasado. Sin embargo, para Mateo, que escribe para los Judeocristianos, Jesús es el Mesías anunciado en la Escritura, el Hijo de Dios, el nuevo Israel, es un Jesús maestro y catequista. Es un Evangelio que sirve como guía para la formación de la comunidad cristiana y nos señala un código de conducta y vida comunitaria. Para Lucas, la misión de Jesús está muy clara: proclamar la salvación a los pobres y la liberación de los oprimidos. Lucas invita al lector de su evangelio a adoptar las actitudes fundamentales del cristiano. Su Evangelio invita a la Iglesia a meditar siempre en la auténtica tradición de Jesús, que es la única que garantiza el rumbo que debe tomarse. Es un Evangelio que nos presenta a un Cristo misericordioso, siempre a la búsqueda de los pobres, de los marginados y de los pecadores. Es el Evangelio de los "cristianos" que dan "testimonio" en el mundo. El Evangelio de Juan es un relato más madurado y dirigido al "interior" de la Iglesia, con la misión de profundizar la fe. Lo más importante es el saber ¿Quién es Jesús? Toda la actividad de Jesús es una "revelación", un testimonio continuo: sus gestos, sus palabras, su enseñanza, sus obras. Nos enseña un Jesús triunfador, que es amor, vida, luz y verdad. La vida está por encima de la muerte (11), el amor por encima del odio (12), y la verdad por encima de la mentira (13). Nadie se puede quedar indiferente ante la Palabra de Jesús y su juicio es inmediato (14). La fe o la incredulidad son los anticipos del juicio final.

CADA COMUNIDAD CON SU EVANGELIO...

Mucha gente cree que los evangelistas no eran hombres cultos y por tanto, no podían escribir una obra tan extraordinaria. Pero si analizamos su obra vemos una estructura bien terminada, un perfecto uso de metáforas y símbolos y una acertada referencia al Antiguo Testamento que demuestra una gran capacidad creativa. Además, los Evangelios nacen en una comunidad de creyentes, que comentan lo que significa Jesús para sus vidas y es, precisamente con ese sentido, como interpretan las palabras, los hechos y la vida de Jesús. Cada Evangelio refleja esa experiencia de Jesús de toda la comunidad y es precisamente esa comunidad la verdadera "autora" del mismo. A través de la lengua griega, se escribe en un ambiente culto, conociendo muy bien las técnicas literarias y expresándose en la lengua popular y en "lenguaje simbólico" al que está la gente acostumbrada. Su precisión en el manejo del lenguaje refleja una profunda experiencia espiritual, que no consiste en un mero conocimiento intelectual, sino en una adhesión total al mensaje del Maestro. Es precisamente esa gran cantidad de figuras y símbolos empleados la que nos va introduciendo poco a poco en el significado que para ellos tenía la persona y actividad de Jesús y su experiencia de él.

 

  

 

  SOLO SI ESTAMOS "ATENTOS" PODEMOS DESCIFRAR EL MENSAJE...

ANA:En los evangelios nos encontramos con un sinfín de palabras, casi todas en sentido "figurado", es necesario que tengamos en cuenta este sentido si queremos "descifrar" el mensaje que nos quiere transmitir el evangelista. Si sólo nos limitamos a leer los evangelios superficialmente, nos encontramos con hechos y anécdotas que resultan absurdas e increíbles. Pandillas de "espíritus malos" que se meten en cerdos y que posteriormente se lanzan al mar; o conversiones de agua en vino en una boda no muy bien organizada; o multiplicaciones de panes y peces para alimentar a miles de hambrientos, nos hacen pensar en cuentos y leyendas populares para "simples" y nos presenta un extraño personaje de leyenda, un Jesús mágico y fantástico. ¿Quién puede creer en ese Jesús? ¿De qué nos sirven a nosotros, hoy día, esos extraños relatos? No podemos ir por ahí, abriendo los ojos a los ciegos, curando a sordos y paralíticos y resucitando muertos. Con todas estas historias los Evangelios se hacen distantes e increíbles. Uno puede preguntar: ¿Por qué Jesús, para demostrar su poder, no curó a muchos más ciegos y leprosos y resucitó a más muertos? Y ¿Para que dio de comer a una multitud un sólo día; si al día siguiente seguirían igual de hambrientos? ¿Qué finalidad tiene todo eso? Además, si miramos detenidamente los evangelios, descubriremos contradicciones de unos con otros al narrar el mismo relato. Si interpretamos literalmente los textos nunca podremos encontrar su "sentido real". Los evangelios son obras "teológicas" en los que, si nos aplicamos un poco, podemos descubrir su verdadero mensaje. Para hablar de lo "divino" es necesario que muchas veces se tenga que recurrir a los "símbolos", pues muchas veces los "conceptos" carecen de expresividad. Con los "símbolos" se puede llegar al lector, su plasticidad y belleza tienen algo especial, nos recuerdan nuestras propias experiencias y nos hacen descubrir nuevas facetas.  

¡QUE GRAN CAPACIDAD CREATIVA!

  No nos extrañemos al leer que Jesús "anda sobre las aguas" (15), o que sus vestiduras se pusieron de un "blanco deslumbrador" (16), pues el evangelista lo único que quiere darnos a entender es que Jesús nos "transciende", que su condición es "divina"; o para describir a los quieren someterse al "poder terrenal", que equivocadamente esperan de Jesús, nos dice el autor que la gente "alfombraba el camino con sus mantos" (17); o nos presenta a un grupo de miserables, verdaderas piltrafas humanas, como "un ciego de nacimiento" (18); "un leproso" (19); "un hombre con el brazo atrofiado" (20); "un endemoniado" (21); "un sordo" (22)... etc. Con este grupo de miserables y desheredados, que nos causan un verdadero impacto, los autores sagrados nos hacen ver los que aliena al hombre y le impiden su desarrollo como persona, impidiéndole el ejercicio de sus facultades y el poder expresar su propia personalidad. También podemos leer la expresión "el día octavo" (23), para comentar la plenitud del tiempo mesiánico; o que del costado de Jesús salen "sangre y agua" (24), para hacernos ver como en la cruz nos ha demostrado su amor incondicional; o como, para no complicarse en elucubraciones sobre la "vida futura" y su naturaleza nos dice que la vida futura "es una fiesta" (25).