
UNA ESPERANZA DE CAMBIO: JUAN
BAUTISTA...
Antes de que Jesús comenzara su labor, otro
personaje, Juan Bautista, suscitó un movimiento
popular como preparación a ella. Siguiendo la
línea de los profetas del AT, proclama la
necesidad de un cambio de vida, identifica el
pecado con la injusticia, es decir con todo
aquello que impide la plenitud de vida del hombre
por oponerse a su desarrollo. Según el mensaje
de Juan, el hombre obtiene el perdón de sus
pecados cuando está dispuesto a abandonar su
conducta injusta. Según la doctrina oficial la
gente tenía que ir al templo para obtener el
perdón. Juan prescinde del templo y de las
instituciones religiosas y promete el perdón
desde el desierto.
- Estar en el desierto...
Pero para los evangelistas, estar en el
desierto significa situarse en oposición a
la sociedad y decidirse a denunciarla como
injusta. La palabra desierto es una
figura de la vida pública de Jesús
que nos hace ver como su vida transcurrió en el
aislamiento y la incomunicación. Indica la
ruptura y la incompatibilidad de Jesús y los
valores profesados por la sociedad judía. La
llamada de Juan desde el desierto
invita al pueblo a romper con esa forma de
sociedad, pretende despertar el anhelo del
cambio, haciendo tomar conciencia al pueblo de la
injusticia existente y suscitando el deseo de
alejarse de ella.

- El bautismo de Juan...
Para expresar el cambio radical de vida escoge
Juan un símbolo de la cultura judía, la
inmersión en el agua, es decir, el bautismo,
sumergirse en agua era símbolo de muerte, era
como morir ahogado. Por eso el esclavo se bautizaba
cuando alcanzaba la libertad y el pagano se
bautizaba cuando dejaba el paganismo
y abrazaba la religión judía. Al dejarse
bautizar por Juan, la gente reconocía su
complicidad con la injusticia que reinaba en la
sociedad y hacía el compromiso de dejar de
practicarla. El pasado de injusticia se sepultaba
en el agua para empezar una vida nueva.Pero Juan
celebra la ceremonia públicamente, los
bautizados confesaban sus pecados (Mc
1,5). El movimiento encabezado por Juan se
convierte en un descontento colectivo con la
situación de su tiempo. Es una contestación de
las masas frente a las estructuras religiosas y
sociales del pueblo judío. La respuesta a Juan
es multitudinaria. El impacto popular del pregón
de Juan alarma a las autoridades judías. Pero
aunque Juan se coloca frente a las instituciones,
no formula críticas a los dirigentes ni propone
proyectos de reforma. La injusticia se encuentra
en todas las capas sociales y dice que para que
la sociedad cambie hace falta que, en primer
lugar, que cada individuo se proponga cambiar su
comportamiento respecto a los demás. La sociedad
es injusta porque todos y cada uno, a uno u otro
nivel, profesan los principios que originan la
injusticia. La actividad de Juan Bautista chocó
de tal modo con los intereses de las
instituciones que lo encarcelaron y dieron muerte
(Mc 1,14; 6,14-29).
Para los evangelistas la mejor preparación para
aceptar el mensaje que Jesús va a proponer
consiste en suscitar a la gente el
anticonformismo y el deseo del cambio,
adquiriendo un espíritu crítico que les permita
darse cuenta de la injusticia imperante y de su
complicidad con ella. Sólo de esta manera
podrán romper con esa injusticia y aceptar el
mensaje de una sociedad alternativa.

- El bautismo de Jesús...
Jesús, un carpintero de Nazaret (Mc 6,3) llega
desde Galilea para ser bautizado por Juan. Se
suma de esta manera a la contestación
comenzada por Juan y se solidariza con el deseo
de cambio expresado por el pueblo. Pero su
bautismo tiene un sentido diferente, Jesús no
tiene un pasado pecador ni necesita un cambio de
vida, para El, la muerte simbolizada por el
bautismo se refiere al futuro, está dispuesto a
sacar a los hombres de la situación de
injusticia y opresión en que se encuentran,
dando hasta la vida si fuera preciso, cuando
alude Jesús a su muerte (Mc 10,38) , la describe
como un bautismo. El bautismo de Jesús
representa, pues, su compromiso total por el bien
de los hombres. Quiere instaurar una nueva
relación humana, basada en la justicia, que
permita una sociedad diferente. Acepta una
posible muerte porque es consciente de la
oposición de mismo con la situación; no puede
soportar la injusticia: El motivo que lo mueve es
el amor a la humanidad.
|