CONSEJOS PARA UN MATRIMONIO MAS FELIZ

 

   

No enfadarse los dos al mismo tiempo, porque no es el mejor momento.

  Nunca gritar a la vez, a menos que la casa esté en llamas; y cuando la casa arda, no son gritos los que hacen falta, sino la suave y hermana agua, como el dulce San Francisco la llamaba.

  Si quiere uno de los dos ganar una discusión, dejar que sea el otro quien la gane, porque donde hay amor, la victoria de uno es victoria de los dos.

  Si tienes que criticar, hazlo con tanto amor, que el otro sospeche que no hay modo de hacerlo mejor.

  Nunca os recordéis errores y problemas del pasado. El hacerlo sería lo más equivocado.

  Procurar estar siempre disponible el uno para el otro. Esto sólo será posible si tenéis el corazón de oro y usáis el corazón para todo.

  Nunca retirarse a dormir con un desacuerdo sin resolver, porque es lo peor que os puede suceder; o al menos con humor añadid: "la solución mañana". ¡Que no es cosa rara, que milagros haga el sueño y la cama!

  Mostrarse siempre amables y, por lo menos una vez al día, deciros algo agradable. No hay hielo ni mal humor que tanto cariño aguante.

  Cuando hayas hecho algo equivocado, reconocerlo pronto, y pedir perdón, que es lo más acertado; y otra victoria habréis ganado.

  Se necesitan dos para tener una discusión, y también para "hacer la caridad", (que es el amor de Dios). Y no olviden "sus señorías", que quien más ha hablado, quizás es el más equivocado. (D.Glz.Novoa).