20 reflexiones para meditar


Vosotros sois la luz del mundo.
Donde la gloria de Dios resplandece, o sea, donde Dios se manifiesta y da a conocer, es en el grupo humano que está viviendo ya la realidad de este Reino suyo. Ahí es donde resplandece su gloria, que es su amor. Eso es la luz del mundo. Se han acabado ya los derechos geográficos a ser tierra santa, ni nunca cuatro muros pueden ser un templo para Dios Todo esos eran cosas infantiles de una humanidad antigua. Lo único que puede ser santo, es decir, semejante a Dios (santo está en relación con el Espíritu Santo), lo único que puede recibir el espíritu de Dios y parecerse por eso a Dios mismo, es el hombre. Por tanto, lo único que puede reflejar la presencia de Dios en el mundo es el hombre. Lo demás son cosas antiguas, supersticiones antiguas, objetivaciones antiguas que, en una edad adulta de la humanidad, no tienen sentido. De manera que las comunidades donde existe, vive y está, además apareciendo, brillando ese Espíritu de Dios, que es el amor por el bien del hombre, la actividad en favor del hombre, esas son  es la luces del mundo. Y no hay otra luz.