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| noticias de mars odyssey 2.001 | datos de la sonda |
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Feldman ha declarado "Las nuevas imágenes
simplemente quitan el aliento, el hidrógeno sigue las estructuras
geológicas perfectamente. Hay una línea de materiales
ricos en hidrógeno siguiendo las laderas oeste de los mayores
volcanes del Sistema Solar, un máximos en los montes Elysium
y otro máximo en el cañón más profundo del
Sistema Solar".
Actualmente hay dos teorías para el origen de este agua. En
una de ellas , la fuente serían los polos del planeta, de forma
que la delgada capa de hielo sería capaz de mantener el calor
geotermal del interior, aumentando la temperatura del fondo de la capa
y derritiéndose de forma que crea una capa de agua global. La
otra teoría nos dice que hace un millón de años,
el eje de Marte estaba inclinado 35º, lo cual causaría la
evaporación de las zonas polares, llenando temporalmente la atmósfera
de agua que se congeló y precipitó por todo el planeta,
hidratando el suelo y las rocas. Recordemos que el espectrómetro de neutrones basa su funcionamiento
en la medición de los neutrones generados cuando los rayos cósmicos
inciden en la superficie del planeta. Esto neutrones emitidos pueden
ser de tres tipos en función de su energía: rápidos,
termales y epitermales. Cada elemento de la superficie tiene su 'huella'
característica en la distribución de abundancia de estos
tres tipos. El hidrógeno se localiza midiendo una disminución
del flujo de neutrones epitermales. La sonda Mars Odyssey está revelando nuevos detalles sobre el carácter dinámico de las capas congeladas en latitudes marcianas altas. Los descubrimientos realizados pueden tener implicaciones sobre la estrategia a llevar en futuras misiones en la exploración y búsqueda de hábitats. Los espectrómetros de neutrones y rayos gamma han rastreado cambios en las capas de "hielo seco" (dióxido de carbono congelado en forma de escarcha o nieve) acumulado durante el invierno del Hemisferio norte y sublimado durante la primavera, exponiendo una capa de suelo rica en hielo de agua, el permafrost marciano.
Los espectrómetros de rayos gamma abordo de la Odyssey, pueden identificar elementos en el primer metro de profundidad de la superficie marciana. Por su parte el altímetro láser de la MGS, MOLA, es lo suficientemente preciso para detectar cambios topográficos con una precisión similar en el grosor de la escarcha estacional, que puede acumularse con grosores de más de un metro. Los nuevos hallazgos muestran una correlación durante la primavera entre la sublimación del dióxido de carbono en latitudes superiores a 65º N y las medidas de la MGS que indican una pérdida en el espesor de escarcha en años anteriores. El detector de neutrones de alta energía permite medir el grosor
de la capa de dióxido carbono congelado a latitudes inferiores,
donde la sensibilidad del altímetro láser de la MGS resulta
insuficiente. Por otro lado continúa Mitrofanov "El detector
de neutrones pierde sensibilidad para medir grosores de dióxido
de carbono de más de un metro, donde el altímetro ha obtenido
datos fiables. Pero a través de ambos instrumentos trabajando
conjuntamente podemos examinar la totalidad de las acumulaciones de
dióxido de carbono congelado." Traducida y adaptada por Carlos
Perla El
primer análisis preliminar de los datos de alta resolución
recogidos por la Termocámara THEMIS abordo de la Mars Odyssey está
aportando valiosos datos de la geología marciana a la vez que revelando
que el planeta está experimentado un significativo cambio ambiental.
Según el principal investigador a cargo del instrumento THEMIS
(Sistema de imagen por emisión térmica) en un avance del
informe que será publicado en un futuro número de Science,
comenta que el nuevo conjunto de datos va a revolucionar nuestros mapas
del planeta a la vez que surgen nuevas teorías sobre su geología.
Los datos van a mantener ocupados los siguientes 20 años para intentar
comprender los procesos que se producen en el paisaje marciano.
Las imágenes de THEMIS aunque con una resolución 300
veces menor que la cámara orbital del espectrómetro térmico
de la Global Surveyor, dan detalladas medidas de la temperatura y radiación
infrarroja y entre otros datos importantes están proporcionando
evidencias en estratos marcianos que indican cambios importantes en
las condiciones climáticas en el pasado. Los datos de temperatura diurna y nocturna permiten distinguir a los científicos entre roca sólida y otros materiales sueltos desde rocas a arena y fino polvo. Como saben los bañistas observadores, la arena de grano fino se calienta más rápidamente que la roca sólida (que absorbe el calor hacia su interior) pero también la arena se enfría a mayor velocidad durante la noche, precisamente cuando los materiales rocosos retienen el calor. Hemos visto diferentes capas cada una con propiedades físicas totalmente diferentes en lugares como Terra Meridiani. ¿Por qué sucede esto? Ocurre porque el clima existente cuando cada capa de rocas se depositó ha cambiado. Es difícil decir qué sucedió en un lugar en concreto, pero existen signos de cambio en el planeta que nos indican que el clima ha variado a través del tiempo. Mediante los datos de la THEMIS se nos permite comprender mejor estos procesos en lugar de conjeturar sobre que pudo haber pasado. Entre los detalles destacados hasta ahora existen extensiones de pura roca que no se esperaba encontrar, dado el carácter polvoriento de Marte. Estas amplias áreas rocosas indican que las fuerzas medioambientales continúan trabajando erosionando de la superficie sedimentos del pasado o materiales que se depositan desde la atmósfera. Un resultado inesperado es el hallazgo de que las acumulaciones de rocas sueltas son comunes en las colinas marcianas, lo que indica que los procesos erosivos y transformadores continúan actuando en el planeta. Si esas rocas tuvieran una antigüedad de 1.000 millones de años estarían cubiertas de polvo. Esto confirma que Marte es un planeta dinámico. Sin embargo parece que tras los pasados hallazgos de la Odyssey de depósitos subterráneos de hielo, hay pistas de que el agua puede no ser un agente erosivo en muchos lugares del planeta. Tras el análisis espectral en diez diferentes bandas infrarrojas en las que trabaja el instrumento, el equipo de la THEMIS ha empezado a identificar depósitos minerales, incluyendo una capa significativa de olivino cerca del fondo del cañón de 1,5 km de profundidad conocido por Ganges Chasma. Esto es muy significativo ya que este mineral se descompone rápidamente en presencia de agua. Lo que nos da una interesante perspectiva del agua en Marte. No pudo haber nunca gran cantidad de agua en este lugar. Si hubiera habido agua superficial presente, cuando se hubiera filtrado a estratos inferiores el olivino habría desaparecido. Y ya que el cañón es abierto el agua habría fluido y habría emigrado a otra región. Se trata de un lugar muy seco, ya que ha estado expuesto durante centenares de millones de años a los agentes erosivos y climáticos. En otros muchos lugares existen depósitos subterráneos de agua helada, pero este no es el caso de esta región. La Odyssey nos está haciendo observar a Marte en su globalidad y en su contexto. Marte, cada vez parece un lugar más rico, complejo y variado. Estamos descubierto una historia geológica muy dinámica. Hay más mucho más hielo y agua de lo que creíamos, estamos viendo surcos, capas y hay otros procesos que implican volcanes, cráteres y el viento. Es sin duda un lugar fascinante. - Traducido y adaptado por
Carlos Perla Se
cumple un año desde que la Mars Odyssey comenzase su labor científica
en Marte. Algunos hallazgos han sido notables, pero nuevas incógnitas
han aparecido. Después de estudiar un enigmático mosaico
infrarrojo en "color" de Ganges Chasma en el colosal cañón
Vallis Marineris se advierten importantes diferencias de color que se
atribuyen a diferente composición química de las paredes
del cañón y el lecho del mismo. Este último revela
una composición de lava basáltica rica en un mineral llamado
olivino, que muestra a través de una sucesión de estratos
que una vez estuvo enterrado bajo unos 5 km de otros materiales, ambas
sustancias sugieren la existencia de coladas de lava en el pasado.
Ya que el olivino es fácilmente destruido por el agua su presencia sugiere que esta región ha permanecido seca por un largo tiempo. Esta capa basáltica rica en olivino resulta una sorpresa para el equipo científico de la misión. El origen del cañón no está claro ya sea tectónico o formado por erosión causada por el agua o ambas. Ya admitimos como probada la existencia de agua helada en el subsuelo marciano. Sin embargo el Hemisferio Norte del planeta contiene demasiado hielo de agua para ser explicado por los actuales modelos del clima marciano. Las enormes cantidades de hielo tienen impurezas pero estás son minoritarias, de modo que es un hielo relativamente puro. Se cree que el hielo fuera de los casquetes polares pueda tener un origen atmosférico y se habría filtrado en la superficie. Sin embargo parece que hay más hielo del que el suelo poroso de Marte podría admitir que se estimaba en un 40%. Quizá esta abundancia de hielo se deba a la precipitación por nevadas anuales en estas regiones. Si bien el agua en forma de permafrost no ha sido detectada directamente nadie duda que el hidrógeno detectado sea en forma de moléculas de agua. Sobre la composición mineral del planeta, se han publicado los primeros mapas globales de la distribución de Potasio y Torio. Estos mapas sugerían que la composición química de las regiones Norte y las tierras altas del Sur eran diferentes. Según este modelo, el hemisferio Norte formado por tierras más bajas sería geológicamente más joven que el Sur, pero esto no se aprecia actualmente. Las diferencias entre potasio y torio en varias regiones, todavía por explicar, sugieren si cabe más la presencia de agua líquida en la superficie en algún momento de su historia geológica. Se han realizado nuevos mapas de la abundancia del elemento que da
color rojo a Marte, el hierro. Extrañamente las zonas ricas en
hierro no se corresponden a variaciones de color en imágenes
de luz visible del planeta. La misión principal de la Mars Odyssey
continuará durante todavía un año y medio más,
después se hará una evaluación de costes e interés
científico y la NASA podría extenderla, lo que parece
probable, dado el valor de los datos científicos obtenidos hasta
ahora.
Los valores tomados durante este período de mediciones que se extenderá unos dos años más, indican que la radiactividad marciana es de alrededor de 2.5 veces la que se sufre en la Estación Espacial Internacional (ISS).
El instrumento MARIE está buscando dos tipos de radiación una producida por el bombardeo del viento solar y otra de origen galáctico desconocido en forma de "rayos cósmicos". Esta última radiación parece venir de todas partes y no está focalizada como es el caso de la de origen solar. La radiación solar afecta a Marte de una forma parecida a la Tierra mediante erupciones y tormentas magnéticas. Ambos tipos de radiación aunque en dosis relativamente bajas pueden tener efectos negativos con el tiempo para la salud de los astronautas. La dosis se acumula y si se supera un cierto margen de seguridad puede producir mutaciones y cáncer. Según los conocimientos actuales y dependiendo de factores como edad o sexo, la dosis límite estaría entre 1 y 3 sieverts. Si la medición de un año realizada por la Odyssey representa 1 sievert, se podría extrapolar que el límite está en 3 años (3 sieverts). La medicina espacial es todavía una ciencia joven pero este valor se hallaría sujeto a posibles revisiones en un futuro. La razón de este alto índice de radiación radica a diferencia de la Tierra, en la ausencia casi total de campo magnético marciano que sirva como escudo. Existe el riesgo de erupciones solares direccionales que eleven significativamente los valores "normales" pero esto último no sucede siempre. El ciclo solar cuyo máximo hemos pasado hace alrededor de un año, es un factor clave en cuanto a la actividad del flujo de partículas solares o viento solar. Sería lógico que durante el mínimo solar los valores remitieran algo. Asimismo una tormenta solar puede afectar a la Tierra y no a Marte o Viceversa, ya que por lo general sus posiciones están distanciadas geométricamente con respecto al Sol. Estos estallidos deben ser vigilados al igual que se hace en el entorno terrestre, pues existen unos días desde que se ve la erupción hasta que llega la tormenta magnética. Tal y como sucede en la ISS, los futuros astronautas marcianos deberían disponer de un refugio o bunker para evitar las sobredosis. -
Noticia original Space.com Justo
debajo de la superficie de Marte hay bastante agua como para cubrir todo el
planeta hasta la altura del tobillo, ha comentado el investigador Bill Feldman
de Los Alamos National Laboratory. El sábado pasado se publicó el primer mapa global de la distribución de hidrógeno en el planeta obtenido por la sonda Mars Odyssey e indica la cantidad mínima de agua estimada cerca de la superficie del planeta. Durante un año, los investigadores han usado el espectrómetro de neutrones para realizar un mapa del hidrógeno que se encuentra en las capas superficiales del planeta, una indicación del agua que estaría en forma de hielo. El mapa a color está disponible en la dirección http://www.lanl.gov/worldview/news/pdf/MarsWater.pdf (1.5MB). Una de las conclusiones es que la exploración humana de Marte dispondrá de la suficiente agua en el planeta. Y eso que sólo se han analizado los primeros centímetros de la superficie. El nuevo mapa está basado en las observaciones de medio año marciano, lo que ha permitido observar las superficie durante varias estaciones, así como los deshielos de las zonas polares para poder analizar esas zonas sin la obstrucción del dióxido de carbono. También se ha detectado la presencia de otros minerales hidratados, incluso cerca del ecuador, conteniendo entre un dos y un diez por ciento de agua. Incluso en áreas alejadas como Arabia Terra hay agua congelada en el subsuelo. El equipo ha estudiado incluso el cráter Schiaparelli de 400 kilómetros de diámetro, observando que el contenido de agua en el centro del mismo es muy reducido. Los científicos tienen ahora la tarea de determinar como ha ido el agua a parar a la rocas y el subsuelo y para ello tienen dos teorías. Una teoría dice que el calor del subsuelo funde las capas inferiores de los polos y permite que el agua se filtre al subsuelo, creando un acuífero global en Marte. La otra teoría indica que Marte estaba algo más inclinado hace un millón de años y que el calor fundió los casquetes polares y el agua se evaporó por todo el planeta para precipitarse en el suelo. Algunos piensan que el agua puede estar en Marte hasta a medio kilómetro de profundidad. Con los nuevos datos adquiridos por estas misiones y las de años próximos se podrá aclarar este misterio. - Noticia original Los Alamos La
capa de hielo en el polo sur de Marte es de agua y no de dióxido de
carbono, como se pensaba. Así lo informó un grupo de científicos
estadounidenses después de analizar la información recogida
por las sondas Odyssey y MGS. Lo que se encontraron es que el polo sur es muy similar al norte, donde la capa de hielo es de agua congelada con una superficie muy delgada de dióxido de carbono. De acuerdo a los científicos del Instituto de Tecnología de California, a cualquier astronauta que viaje en misión a Marte no le hará falta agua. Sin embargo, los nuevos datos implican también que esto hará que la vida en Marte será difícil porque hay menos dióxido de carbono de lo que se pensaba. El dióxido de carbono es lo que se necesita para atrapar el calor y mantener el planeta cálido. En un artículo publicado en la revista Science, el profesor Andy
Ingersoll argumenta que el modelo antiguo es inexacto. Ingersoll señala
que el polo sur es demasiado caluroso como para que ésta capa esté
constituida por dióxido de carbono, o hielo seco como siempre se pensó.
De acuerdo a la nueva investigación, la capa de hielo del sur es algo
más gruesa que la encontrada en el norte porque durante el verano
no desaparece completamente. Los investigadores señalan que la capa
en el polo sur es de unos ocho metros, lo cual indica que el planeta solo
tiene una fracción del dióxido de carbono encontrada en los
planetas Tierra y Venus. "Marte tiene todos estos ríos y canales,
así que una teoría es que alguna vez este planeta fue un lugar
húmedo y cálido", explicó el profesor Ingersoll.
Eso sugiere que alguna vez hubo una gran cantidad de dióxido de carbono
en la atmósfera del planeta, lo suficiente como para producir el efecto
invernadero que permite que existe agua. Ahora, la próxima gran misión
de los científicos es encontrar o explicar la falta de dióxido
de carbono en Marte. Se
ha descubierto hielo de agua en la superficie de Marte, cerca de las franjas
del casquete polar sur (ver
imagen - 1,2 MB), extendiendo así la detección de agua
helada a tres regiones del Planeta Rojo. Anteriormente los investigadores
habían encontrado agua helada bajo el suelo del hemisferio sur y en
la superficie del casquete norte. Pero estaban confundidos respecto a la falta
de un hallazgo similar en el casquete sur. Allí sólo se había
encontrado dióxido de carbono congelado, comúnmente llamado
hielo seco.
Otros investigadores han sugerido en estudios anteriores que el hielo seco forma una delgada capa que esconde un profundo casquete de hielo de agua. El nuevo descubrimiento hecho con la nave orbitadora Odyssey de la NASA y anunciado la semana pasada, podría apoyar esta idea, dijo Timothy Titus, jefe del estudio en el U.S. Geological Survey. "Este descubrimiento de hielo de agua al descubierto puede ser simplemente la punta del iceberg marciano", contó Titus a SPACE.com. Otras imágenes tomadas con la cámara de infrarrojos de la Odyssey "sugieren que el borde del perenne casquete sur puede estar rodeado por hielo de agua al descubierto que se extiende de 1 a 10 kms". El hallazgo se hizo observando cómo cambian las temperaturas de la superficie de la noche al día. "Arena y polvo calentados rápidamente", explicó Titus. "Las rocas se calientan lentamente pero el hielo de agua es lo que más lento se calienta". La investigación está detallada en la versión online de la revista Science. A principios de este año, los científicos emplearon un instrumento diferente en la Odyssey para localizar grandes cantidades de hidrógeno sólo bajo la superficie de Marte, en el hemisferio sur y fuera del casquete polar. El hidrógeno representa casi todo el hielo de agua, dijeron. Combinados, los tres hallazgos sugieren que el agua helada está virtualmente omnipresente en Marte. Pero aún no ha sido determinado si existe parte de ella en forma líquida, un requisito para la vida. La Odyssey, con un presupuesto de 300 millones de dólares, lanzada el 7 de abril de 2001, continúa con la búsqueda de agua líquida. Estudia Marte a 249 millas (400 kilómetros) de altitud y trazará el mapa del planeta en luz visible e infrarroja con una resolución sin precedentes, dicen los científicos. Las medidas de infrarrojos tienen la ventaja de detectar mediante comparación zonas cálidas de agua líquida subsuperficial, si existe alguna, según Philip Christensen, un geólogo de la Universidad Estatal de Arizona encargado de las cámaras de la Odyssey. Christensen participó en los hallazgos anunciados la semana pasada. Traducción: David Fernández -
Noticia original JPL El
espectrómetro de rayos gamma de la sonda Mars Odyssey ha encontrado
hielo de agua en el polo norte marciano. Este aparato detecta los rayos gamma
y neutrones emitidos por la superficie marciana cuando esta es alcanzada por
los rayos cósmicos. Observando esta radiación, los científicos
aprenden muchas cosas sobre la composición de la superficie y el subsuelo
de Marte, ya que los rayos cósmicos provocan reacciones distintas dependiendo
del material alcanzado. Cuando la sonda llegó a Marte en octubre pasado, era invierno en
el hemisferio norte y su polo estaba cubierto de una espesa capa de dióxido
de carbono (llamado 'hielo seco'). Pero desde febrero hasta septiembre, debido
a la llegada de la primavera, los sensores han sido capaces de detectar la
capa de agua helada que había debajo. Las lecturas se corresponden
con lugares donde el agua de hielo es estable. Igor Mitrofanov, investigador
principal del Detector de Neutrones de Alta Energía comentó
que la sonda Viking 2 aterrizó muy cerca de esta zona y que si hubiese
profundizado un poco en el terreno habría encontrado agua. La NASA ha hecho público el primer lote de datos tomados por la Mars Odyssey al sistema de datos planetarios, con lo que esta información se pondrá a disposición de los científicos a través de una nueva distribución y sistema de acceso en linea.
La información incluye las primeras seis semanas de mapeado hasta el final de marzo, al igual que observaciones hechas en la fase de crucero hacia Marte. Los archivos consisten datos con formato de cada instrumento desde el espectrómetro gamma al espectrómetro de neutrones de alta energía; mapas de Marte de los detectores de neutrones; y medidas de radiación del Experimento de radiación ambiental. Se publicarán nuevos datos a la comunidad científica cada tres meses. Los datos de la Odyssey están disponibles por medio de un nuevo
enlace en línea facilitado por el Sistema de Datos Planetarios en
http://starbrite.jpl.nasa.gov/pds/ El sistema pronto integrará bloques de datos de todas las misiones
marcianas de forma que los investigadores puedan obtener todos los datos
de una sólo sitio de Internet. Se puede obtener una guía en
el Nodo de sistemas de datos planetarios en:
Los resultados serán presentados el 29 de mayo en la reunión
de la Unión Geofísica Americana. La
Odyssey encuentra hielo de agua en abundancia bajo la superficie marciana.
Los científicos han encontrado que existen enormes cantidades de este
líquido precioso justo bajo la superficie de Marte y es posible que
exista muchísima más agua a niveles inferiores. El instrumento que ha obtenido estos datos es el Espectrómetro de Rayos Gamma (GRS) al detectar la presencia del Hidrógeno a menos de un metro de la superficie (que es la profundidad máxima a la que puede obtener los datos), en grandes zonas del planeta en las cercanías del Polo Sur. Este sensor detecta los rayos gamma y neutrones característicos que emite el hidrógeno cuando es impactado por los rayos cósmicos que llegan a la superficie. Los científicos afirman que en esas zonas se puede hablar más de hielo que contiene tierra que de tierra que contenga hielo. El hielo detectado puede llegar a ser de hasta el 50% en masa pero al ser su densidad menor supone hasta un 80% en peso total.
Noticia
completa en Ciencia@NASA (en español).
12.03.02. Había una vez... un planeta con agua. (Ciencia@NASA)
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