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uno:
aprendiendo a amar a laboa.
una de las
muchas deudas que tengo con le mans es que,
a través de la versión que hicieron de “ama
hil zaigu”, me permitieran descubrir a mikel
laboa y, más concretamente, bat hiru,
su disco de 1974, referencia absoluta de
la música en euskera contemporánea. de anari
a negu gorriak, de los propios le mans a
cualquier artista con un mínimo de sensibilidad,
todos han declarado la influencia que el
autor donostiarra ha tenido sobre ellos.
y xoriek 17, su último disco, se
convierte, aparte de en el primer álbum
de estudio de laboa que no necesito recuperar
del pasado, en mi oportunidad particular
de expresar lo menos torpemente posible
la admiración que estoy aprendiendo a sentir
por su obra.
dos:
txoria, txori.
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Hegoak
ebaki banizkio
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Si
le hubiera cortado las alas
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nerea
izango zen,
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habría
sido mío,
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ez
zuen aldegingo.
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no
habria escapado.
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Bainan,
honela
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Pero
así,
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ez
zen gehiago txoria izango
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habría
dejado de ser pájaro.
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eta
nik...
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Y
yo...
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txoria
nuen maite.
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yo
lo que amaba era un pájaro.
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tres:
xoriek 17.
once años después
y bajo la idea sugerida por bernardo atxaga
de dedicar un álbum a los pájaros, mikel
laboa nos presenta xoriek 17, un
disco dispuesto en tres partes que parece
hacer resumen de su propia vida a partir
de homenajes a personas que, de una u otra
manera, han sido una influencia personal
y cerrar capítulo con esa metáfora constante
en su obra que es el mundo de las aves.
este supuesto, el de punto y final de su
obra, fue una de las cuestiones planteadas
en la presentación del disco ante la cual
laboa se limitó a bromear irónicamente con
la posibilidad de que pudiera morirse al
día siguiente, pero explicando que en principio
sigue abierto a otras cosas. en todo caso
sí parece un resumen perfecto para entenderla
mirando al presente.
el disco en
cuestión se abre con una nueva versión de
“galderak”, poema original de atxaga, interpretado
de forma austera hasta encontrarse con el
primer cohen, que se desliza (como casi
todo el cd, a excepción de la parte titulada
como xoriek) por terrenos jazzísticos (que
también podrían acercarnos a wyatt) durante
casi diez minutos sin que nos demos siquiera
cuenta. y también sobre un texto de atxaga
llega “orduan”, la mayor innovación de laboa,
con la aportación final de aida de lisabö,
actualizando el discurso bajo un manto de
guitarras distorsionadas que parece la forma
elegida por laboa de devolver parte de las
muestras de admiración recibidas por artistas
infinitamente más jóvenes en todos estos
años.
después, en
“sustraiak han dituenak” es joseba sarrionandia
el poeta euskaldun musicado y en la siguiente,
la preciosa “langile baten galderak liburu
baten aurrean”, es brecht el escogido para
reivindicar a la colectividad frente a aquellos
que se cuelgan las medallas.
cuatro:
in memoriam.
in memorian,
la segunda parte de este disco, es una serie
de lekeitios (experimentaciones musicales
donde se pierde la palabra en favor de la
sonoridad de la voz) y versiones que hacen
de resumen escondido de su vida a partir
del homenaje póstumo. lo abren “james joyce
in memorian” y “billie holiday in memoriam”,
desfigurando el inglés para llegar a ese
universo que solo pertenece al propio laboa.
en un estado intermedio se encuentra una
versión más onomatopéyica que académica
de “ne me quitte pas”. atrevimiento el de
afrontar este clásico solo aceptable cuando
se es tan grande o casi como el versionado.
y, ya en castellano inteligible, el tema
de atahualpa yupanqui, “piedra y camino”.
cierra este capítulo “loha loa”, tema construido
sobre una grabación previa de txalaparta
del fallecido jesus artze, en el homenaje
más personal de todo el disco, el que más
que el reconocimiento de una influencia
pasa por ser el de una amistad.
cinco:
xoriek.
los pájaros.
mikel comentaba en la presentación de xoriek
17 que “los pájaros se meten en su casa
hasta la cocina”. una frase que, tomada
como metáfora, podría explicar magníficamente
la influencia de la figura de las aves en
su vida. “morir como las alondras sedientas
sobre un espejismo”, la estrofa inicial
de “agonía”. “Pero no vivir sólamente de
lamentos como un jilguero cegado”.
los pájaros
es el capítulo final de xoriek, el combustible
que permitió la creación de este disco (la
obra número 17 de la carrera de laboa),
donde repite joseba sarrionandia, se recoge
un texto (el ya mencionado “agonia”) del
escritor italiano giussepe ungaretti (interpretado
en su idioma original) y, qué mejor final,
se cierra con una versión instrumental de
“txoria, txori”, el poema tan bello como
extremecedor de joxan artze (una de las
canciones más importantes de toda
su carrera). los
pájaros son, sin duda, parte importante
de la discografía de mikel laboa, por eso
este poema parece tan suyo como de su autor,
por eso ese poema parece tan suyo como la
obra maestra que es xoriek 17.
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